México enfrenta el reto urgente de modernizar sus cadenas productivas agroindustriales para proteger la propiedad rural y adaptarse a un mercado global cambiante. Así lo afirmó María del Rosario Enríquez Morán, presidenta de la Confederación Nacional de Propietarios Rurales (CNPR), durante el primer Foro Económico Internacional Mujer Agro (FEIMA).

Ante un panorama que exige calidad, sustentabilidad y precios competitivos, la dirigente señaló que la clave para combatir problemáticas como el intermediarismo radica en la capacitación de los productores, el acceso a financiamiento y el impulso al relevo generacional y de género.

La dirigente de la CNPR —asociación con 80 años de trayectoria que integra a más de 360 mil productores del país— destacó que el futuro del sector depende de un relevo generacional eficiente y del apoyo a las mujeres productoras. Para ello, la organización trabaja a través de su Unión Nacional Juvenil con el objetivo de involucrar a jóvenes capacitados en el entorno comercial y económico actual.

Asimismo, subrayó la necesidad de implementar de forma gradual más tecnología en las tierras mexicanas para garantizar su sustentabilidad y rentabilidad, una visión que le valió ser galardonada con la presea “La mujer sembradora” durante el encuentro.