
Conferencia de prensa con el embajador de Italia en México, Alessandro Modiano (centro) y representantes de las empresas galardonadas. Foto: Jorge de Luna
La llegada de más empresarias italianas a México representa una oportunidad para fortalecer los negocios bilaterales y diversificar las inversiones. Aunque las mujeres ganan terreno en sectores como el vino y la industria alimentaria, ampliar su acceso a puestos directivos sigue siendo un reto. El objetivo es convertir el interés de Italia por el mercado mexicano en nuevas oportunidades para que más mujeres inviertan, emprendan y encabecen empresas.
La presencia de las mujeres en los espacios de liderazgo empresarial continúa siendo uno de los desafíos de las compañías italianas, tanto en su país de origen como en los mercados donde desarrollan sus operaciones. Aunque su participación ha ganado terreno en distintas industrias, todavía existen brechas que evidencian la necesidad de impulsar una representación más amplia en los puestos directivos y en los ámbitos de toma de decisiones.
En entrevista con Liderazgo y Estilo, Alessandro Modiano, embajador de Italia en México, reconoció que, pese a los avances, aún hace falta fortalecer la presencia femenina en los sectores productivos. Su reflexión adquiere relevancia en un contexto en el que las empresas italianas mantienen un interés importante en el mercado mexicano y continúan ampliando sus oportunidades de negocio, dijo al acudir el pasado 21 de octubre, a la 16.ª edición del Premio Italia México, organizado por la Cámara de Comercio Italiana en México (CCIM).
La ceremonia reunió a representantes del ámbito empresarial e institucional para reconocer a personas, compañías y organizaciones que contribuyen al fortalecimiento de las relaciones económicas y comerciales entre ambos países.
Considerado el principal evento de la CCIM, el Premio Italia México 2026 contempló cinco categorías: Pequeña-Mediana Empresa, Grande Empresa, Trayectoria, Premio de Honor y Reconocimiento a la Solidaridad. Antes de la gala, una conferencia de prensa reunió al embajador de Italia en México, Alessandro Modiano; al presidente de la CCIM, Lorenzo Vianello, y a representantes de las empresas galardonadas: Paolo Salerno, de SAENERGÍA; Guillermo Luna Hornelas, de ISOCINDU; Mario Sgarbossa Pivato, de Tecnología Alimenticia; Enrico Grassi, de E80 Group, y Massimo Insulla, de Eni México.
En ese contexto de colaboración empresarial, Modiano reconoció que incrementar la participación femenina en los sectores productivos sigue siendo una tarea pendiente en Italia y México. Mencionó a la representante de Barilla, grupo internacional de alimentos, como ejemplo de la presencia de mujeres en las empresas italianas.
“Hay todavía una trayectoria que tenemos que seguir, también en México y también en Italia”, afirmó.
El diplomático destacó que el papel de las mujeres en las compañías italianas está ganando relevancia, una evolución que puede reflejarse en los mercados donde estas empresas invierten.
Así, la relación económica entre Italia y México presenta dos temas relevantes: por un lado, la necesidad de ampliar la presencia femenina en los puestos de liderazgo y, por otro, las oportunidades que ofrece el país para atraer inversiones en sectores estratégicos como la energía, la industria automotriz y los alimentos.
El vino, una industria en evolución
Desde el sector vitivinícola, en entrevista exprofeso con María Luján Specogna, sommelier de la importadora Baroka, especializada en vinos italianos, observa avances en la participación de las mujeres, aunque advierte que todavía existen diferencias según el ámbito profesional.
En un concurso internacional de sommeliers al que asistió, recordó que solo ocho de aproximadamente 60 participantes eran mujeres. En contraste, percibe una mayor presencia femenina en México, incluso en puestos directivos.
Specogna considera que las mujeres aportan sensibilidad, capacidad y una perspectiva amplia al mundo del vino. También identifica al país como un mercado con potencial para atraer inversiones y desarrollar nuevos negocios.
«Hoy en día ya es un por suerte una opción mucho más fortalecida dentro de los empleos que se otorgan y creo dentro de lo que es el mundo del vino que es mi especialidad, yo creo que la mujer aporta un punto más sensible, más amplio en la forma de interpretar y una gran capacidad también por supuesto»
Entre sus proyectos está ampliar la selección de vinos importados por Baroka y fortalecer su presencia en México. Además, busca impulsar actividades de cata y educación vitivinícola entre Latinoamérica y Europa.
La especialista observa un crecimiento del consumo de vino en el país, favorecido por una mayor oferta nacional y un acceso más amplio a información. Para quienes comienzan a descubrir esta bebida, recomienda elegir según sus preferencias y la ocasión, desde tintos ligeros y afrutados hasta blancos suaves.
México, oportunidad para empresarias e inversionistas
El mercado mexicano ofrece posibilidades para que más empresarias italianas desarrollen proyectos, establezcan alianzas y amplíen sus operaciones internacionales.
Lorenzo Vianello, presidente de la Cámara de Comercio Italiana en México, destacó este potencial durante el Premio Italia México.
“México es un terreno fértil para hacer negocios”, aseguró.
Vianello subrayó que emprender exige inversión, trabajo, esfuerzo y conocimiento de las necesidades de los clientes.
Por su parte, Modiano señaló que México, con aproximadamente 130 millones de habitantes, ofrece un mercado interno relevante y una ubicación estratégica para acceder a Estados Unidos. Pese a los desafíos propios de la actividad empresarial, aseguró que el interés de las compañías italianas por el país se mantiene firme.
Energía, automotriz y alimentos: sectores estratégicos
La presencia italiana en México abarca sectores como energía, industria automotriz y alimentos. Modiano destacó a Eni, en hidrocarburos, y Enel, en generación eléctrica y energías renovables, ambas con más de una década de operaciones en el país.
En la industria automotriz mencionó a Stellantis, Pirelli y Brembo, mientras que en el sector alimentario sobresalen Ferrero y Barilla. Esta diversidad de actividades abre posibilidades para ampliar inversiones, establecer nuevas alianzas y generar espacios para una mayor participación de empresarias.
Las perspectivas de Modiano, Vianello y Specogna coinciden en dos puntos: México mantiene su atractivo para la inversión italiana y existen oportunidades para ampliar la participación de las mujeres en los negocios.
Atraer a más empresarias italianas, facilitar su vinculación con el mercado mexicano y promover nuevas alianzas puede contribuir a diversificar las inversiones y fortalecer la relación económica bilateral.
El desafío es aprovechar el dinamismo comercial entre ambos países para generar condiciones que permitan a más mujeres emprender, dirigir compañías y desarrollar proyectos internacionales. Así, la relación empresarial entre Italia y México puede convertirse también en una plataforma para impulsar nuevas trayectorias y ampliar las oportunidades de liderazgo femenino.
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