Un manuscrito firmado por Hernán Cortés en 1527 regresó a México en 2023, después de un esfuerzo de colaboración internacional. Detrás de cada recuperación hay una batalla contra el olvido y la convicción de que ningún documento histórico es una pieza insignificante, en estas tareas destaca Marlene Victoria López Torres, subdirectora para la Protección y Restitución del Patrimonio Documental del Archivo General de la Nación (AGN).

La especialista conoce el valor de rescatar esos fragmentos del pasado que ayudan a explicar quiénes somos y qué pierde un país cuando uno de sus documentos históricos desaparece. No se trata solamente de una hoja antigua, una firma célebre o una pieza codiciada por coleccionistas. Se pierde una parte de la historia, una evidencia del pasado y, en ocasiones, una clave para comprender el presente.

En entrevista con Liderazgo y Estilo la funcionaria dijo que cuando se devolvió el manuscrito de Cortés, su regreso significó mucho más que recuperar un documento de alto valor histórico. Fue restituir una pieza de la memoria nacional gracias a la colaboración del Buró Federal de Investigaciones (FBI), el Departamento de Justicia de Estados Unidos, el Archivo General de la Nación (AGN), la Fiscalía General de la República (FGR) y la Unidad MLAT.

Y es que los Estados Unidos es el principal socio de México en la repatriación de bienes culturales, pues en la última década se han recuperado alrededor de 12 mil piezas arqueológicas e históricas, convirtiéndolo en el país con más restituciones, por ello, el pasado 17 de septiembre el AGN y EU lanzaron un micrositio binacional.

 

Con un financiamiento de 150 mil dólares por el programa de Subvenciones para la Implementación del Acuerdo sobre Bienes Culturales (CPAIG) se usarán herramientas de inteligencia artificial para búsquedas, traducir información, asociar imágenes y generar alertas automatizadas en subastas y sitios web. También prevé bases de datos públicas y restringidas sobre documentos robados, recuperados y en posesión de particulares.

Recientemente se recuperó un manuscrito de Hernán Cortés. ¿Qué relevancia tiene?

Se trata de un recibo de pago firmado por Hernán Cortés, relacionado con una expedición para extender la conquista hacia otras regiones del continente americano. Su valor va más allá de la firma: forma parte de un expediente que permite comprender un proceso histórico.

¿Por qué debía regresar a México?

Porque pertenecía a un expediente resguardado por el Archivo General de la Nación. Su restitución confirma que recuperar el patrimonio documental no solo significa rescatar piezas valiosas, sino devolver al país fragmentos esenciales de su memoria histórica.

¿Por qué es importante recuperar el patrimonio documental de México?

Cada documento recuperado permite reconstruir la historia, comprender el presente y proyectar el futuro.

¿Qué impacto tiene esta labor para el país?

Tiene un impacto cultural, de identidad y de derechos humanos. Los documentos también contribuyen a la transparencia y la rendición de cuentas, al poner información histórica al alcance de la ciudadanía. Por sus materiales, antigüedad y características únicas, son bienes que deben preservarse.

El trabajo de López Torres está vinculado con una misión fundamental: contribuir a que los documentos que cuentan la historia de México permanezcan accesibles para el país al que pertenecen pues destaca que  la historia puede entenderse como un rompecabezas.