¿Qué ocurre cuando el deseo de crear vida termina convirtiéndose en una condena? Esa es una de las preguntas que plantea Frankenstein, la propuesta que llevará a escena una reinterpretación en daza contemporanea del clásico gótico de Mary Shelley.
Del 24 de septiembre al 18 de octubre, la Capilla Gótica del Instituto Cultural Helénico se transformará en el escenario de esta historia marcada por la obsesión, el abandono y la necesidad de encontrar un lugar en un mundo que rechaza aquello que considera diferente.
Bajo la dirección y coreografía de Rodrigo González, la puesta en escena utiliza el lenguaje de la danza contemporánea para explorar la dimensión humana detrás del mito de Frankenstein.
Más que contar literalmente la historia, la propuesta busca hacer visible a través del cuerpo aquello que no siempre puede expresarse con palabras: la soledad de una criatura que busca aceptación, la obsesión de un científico que desafía los límites de la naturaleza y las consecuencias de una creación que escapa de las manos de su creador.
EL MONSTRUO QUE NACIÓ DEL RECHAZO
Víctor Frankenstein quiere volver a la vida a un muerto tras el trauma de no haber podido salvar a su propia madre.
Su experimento tiene éxito y con él nace una criatura estremecedora. Sin embargo, el triunfo científico de Víctor pronto se convierte en pesadilla.
Rechazada por todos aquellos que encuentra a su paso, la criatura queda condenada a la soledad. El abandono y la incomprensión transforman su dolor en una necesidad de venganza contra Víctor y todo aquello que ama.
Así comienza una espiral de muerte que convierte la relación entre creador y criatura en el centro de un conflicto donde la pregunta no es solamente quién es el monstruo, sino qué circunstancias pueden convertir a un ser en uno.
PROPUESTA ESCÉNICA
La potencia física de la danza contemporánea
La propuesta de La Infinita Compañía utiliza la potencia física de la danza contemporánea para llevar al espectador a ese universo oscuro, explorando la fragilidad, el miedo, el deseo, la violencia y la necesidad de pertenecer.
La arquitectura de la Capilla Gótica del Instituto Cultural Helénico será además parte esencial de la experiencia, reforzando el carácter sombrío y envolvente de esta nueva lectura del clásico de Shelley.
“La obra invita al público a encontrarse con un Frankenstein diferente: menos cercano al monstruo de la cultura popular y más próximo al ser que nació del abandono, del rechazo y de la necesidad de ser amado.”
Una experiencia entre la literatura, la danza y lo gótico
Con Frankenstein, La Infinita Compañía continúa explorando la capacidad de la danza contemporánea para reinterpretar grandes historias y acercarlas a nuevas audiencias desde una perspectiva escénica contemporánea.

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