
Renata Maldonado, Natura; Ivonne Vargas, Observatorio; Liza Lamas, Sofia y Manuel Andrade, Buk.
Tres especialistas expusieron los desafíos que enfrentan las mujeres en las empresas: brechas salariales, acceso al liderazgo y oportunidades de desarrollo. Mientras sus testimonios plantearon acciones concretas para avanzar, Manuel Andrade, Country Manager de Buk México, compañía organizadora de People Day, reconoció que no tiene desarrollada una narrativa de género.
Las empresas hablan cada vez más de diversidad, inclusión y equidad de género. Estos conceptos aparecen en sus discursos, compromisos institucionales y encuentros sobre el futuro del trabajo. Sin embargo, entre las declaraciones corporativas y las condiciones que enfrentan las mujeres en el ámbito laboral persiste una distancia que exige algo más que buenas intenciones.
La discusión pasa por preguntas concretas: ¿tienen las mujeres las mismas oportunidades para crecer?, ¿acceden en igualdad de condiciones a puestos de liderazgo?, ¿reciben una remuneración justa? Y, sobre todo, ¿qué están haciendo las organizaciones para eliminar las barreras que todavía limitan su desarrollo?
En People Day, el festival de Gestión de Personas en Latinoamérica, estas interrogantes encontraron respuestas en las voces de especialistas.
En entrevista con Liderazgo y Estilo, después de su participación en el panel “Cultura organizacional: ¿Qué hace que las personas quieran quedarse?”, Renata Maldonado, directora de Recursos Humanos para Natura México e Ivonne Vargas, responsable del Observatorio del Bienestar del Instituto del Propósito y Bienestar Integral de Tecmilenio, compartieron sus experiencias y perspectivas.
Por su parte, Liz Lamas García, Expansion Sales Manager B2B de Sofía Salud, reflexionó sobre los pendientes de la equidad en las organizaciones.
Sus planteamientos coincidieron en un punto: la inclusión no puede reducirse a un mensaje institucional; debe reflejarse en decisiones, oportunidades y condiciones laborales.
Para Renata Maldonado, la diversidad forma parte de la estrategia de negocio. La directiva sostuvo que la sostenibilidad y la rentabilidad de una compañía están vinculadas con su capacidad para construir espacios incluyentes.
“Para que un negocio sea sostenible y rentable, no hay cómo no ser diverso e inclusivo”, afirmó.
Como ejemplo, explicó que 60% de la plantilla de Natura México está integrada por mujeres. También habló de los objetivos de representación que la compañía se ha planteado hacia 2030, así como de las iniciativas para impulsar el desarrollo profesional de sus colaboradoras, consultoras y líderes.
Maldonado abordó, además, el papel de la tecnología en la identificación de sesgos inconscientes. Herramientas como la inteligencia artificial y la gamificación pueden acercar información a los equipos, sensibilizar a los líderes y facilitar decisiones más conscientes. No obstante, estas soluciones complementan el trabajo de Recursos Humanos, pero no sustituyen el criterio ni la responsabilidad de las personas.
Desde otra perspectiva, Ivonne Vargas puso el acento en la necesidad de medir los avances. Durante la entrevista compartió datos según los cuales entre 90 y 93% de los colaboradores manifiestan interés en participar en iniciativas relacionadas con la diversidad, mientras que alrededor de 70% de las empresas o líderes reportan contar con alguna iniciativa o una persona responsable de estos asuntos.
Las cifras apuntan a una expectativa creciente dentro de los centros de trabajo, pero también a la necesidad de convertir las iniciativas aisladas en políticas sistemáticas.
Para Vargas, la tecnología puede contribuir a construir ese diagnóstico: permite revisar quiénes reciben capacitación, cómo se distribuyen las promociones, qué ocurre con los salarios y si los beneficios llegan de manera equitativa a los distintos grupos de colaboradores. Sin embargo, disponer de datos no garantiza por sí mismo un cambio. Hace falta que quienes dirigen equipos sepan interpretarlos y convertirlos en acciones.
“La tecnología te permite conectar cuando el líder habilita el puente”, expresó,
La ejecutiva subrayó que la transformación también depende de la capacidad de escuchar, acompañar y generar vínculos dentro de las empresas.
Por su parte, Liz Lamas García señaló que las mujeres han ganado presencia en el ámbito laboral, aunque todavía queda camino por recorrer. Reconoció que las diferencias salariales siguen siendo una realidad y destacó la educación, la capacitación y el fortalecimiento de habilidades como herramientas para ampliar las oportunidades profesionales y avanzar hacia mejores remuneraciones.
Desde su experiencia en Sofía Salud, también puso sobre la mesa la importancia del bienestar y las prestaciones laborales. Explicó que la protección médica empresarial no debería limitarse a atender emergencias, cirugías u hospitalizaciones: también puede incorporar servicios preventivos, consultas ginecológicas, mastografías y revisiones de salud. Una perspectiva que amplía la discusión sobre las condiciones que permiten a las personas desarrollarse y permanecer en una organización.
Las tres intervenciones dibujaron una agenda concreta: cerrar brechas, impulsar el crecimiento profesional, ampliar la representación femenina, revisar las condiciones salariales y utilizar la tecnología para tomar decisiones mejor informadas.
La equidad que no está en la agenda
El contraste llegó al escuchar a Manuel Andrade, Country Manager de Buk México, compañía organizadora de People Day. Durante la entrevista, habló de automatización, inteligencia artificial y transformación de los procesos de Recursos Humanos. Explicó que la tecnología puede liberar tiempo de las tareas administrativas para que los equipos se concentren en las personas, fortalezcan el desarrollo de los colaboradores y mejoren la toma de decisiones.
También planteó que la inteligencia artificial depende de la calidad de los datos y del criterio humano para interpretar sus resultados. Su exposición abordó ampliamente los desafíos tecnológicos y el papel del liderazgo en las nuevas dinámicas laborales.
Sin embargo, cuando se le preguntó sobre el rol que juegan la equidad de género y la diversidad de las empresas que buscan un crecimiento orgánico, Andrade manifestó que no han trabajado en dicha narrativa sobre este tema.
La respuesta contrasta con la claridad de las especialistas. Mientras ellas identificaron problemas concretos y plantearon caminos para atenderlos, el representante de la compañía organizadora reconoció que la perspectiva de género no era un asunto que tuvieran trabajado.
El señalamiento cobra relevancia por el contexto. People Day busca reunir a quienes toman decisiones sobre el talento, la cultura y el desarrollo de los equipos. En ese escenario, hablar de transformación organizacional sin incorporar la equidad de género deja fuera una dimensión esencial del mundo laboral.
La inteligencia artificial, la automatización y la productividad son temas indispensables para entender el futuro del trabajo. Pero también lo son las condiciones en las que las mujeres construyen sus trayectorias, las oportunidades a las que pueden acceder y las barreras que todavía enfrentan.
Las tres especialistas pusieron esos desafíos sobre la mesa. La postura del organizador, en cambio, dejó al descubierto una conversación que todavía no ha desarrollado.
La transformación de las empresas no estará completa mientras la equidad de género siga siendo una preocupación que las mujeres llevan a la mesa, pero que quienes convocan a hablar del futuro del trabajo todavía no incorporan plenamente en su agenda.
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