“Queremos un México que nos tome en cuenta como seres humanos, que nos respete y reconozca nuestra dignidad”, Comandanta Ramona. México, octubre de 1996.


Cada 5 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Mujer Indígena para rendir honor a Bartolina Sisa, guerrera Aymara quien dedicó su vida a combatir  la opresión contra el colonialismo que sometía a su pueblo, liderando la rebelión contra la colonia española en el Alto Perú, actual Bolivia. Fue asesinada por enemigos tras haber padecido fuertes torturas.

Como parte de la conmemoración, el presidente Enrique Peña Nieto reconoció a la mujer indígena, a través de su cuenta de Twitter @EPN, el mandatario escribió: “El #DíaInternacionalDeLaMujerIndígena, reconoce a las herederas de un legado milenario que nos enorgullece.

Dos mujeres líderes que han dejado un legado importante entre las indígenas mexicanos con Ramona y Ana María. Dos indígenas zapatistas que encabezaron en 1993 la tarea de consultar a las comunidades de la Selva Lacandona sobre los derechos de las mujeres indígenas.

Lograron que surgiera la Ley Revolucionaria de las Mujeres, que incluía el derecho a participar en la lucha, pero también los derechos de las mujeres a la salud, la educación, los derechos reproductivos, entre otros. Un año después, el 1° de enero de 1994 sorprendió a México y quedó para siempre inscrito en la memoria: el EZLN exigía “un alto a injusticias, exlusiones y discriminaciones a las comunidades indígenas”.

Hoy vale la pena destacar el trabajo de estas dos mujeres que como muchas otras han destacado y contribuido con sus comunidades para su crecimiento.