En la Ciudad de México se vive una reconfiguración de su movilidad, donde las motocicletas ganan protagonismo y las mujeres se integran con fuerza a este cambio y es que lo que antes era una excepción, hoy se convierte en tendencia.
Raúl Güendulain, director de Marketing de GS Motos, en entrevista exclusiva con Liderazgo y Estilo, asegura que viene una transformación más amplia en la movilidad porque cada vez más mujeres se suman al motociclismo.
Durante un evento promocional de Italika, en el que presentó la motocicleta scrambler Firebird 300, de enfoque urbano, no solo habló de un producto sino del fenómeno que representan las cifras oficiales en la que el 20%, de los 82 mil motociclistas en la ciudad, son mujeres.

Con un mensaje claro, dijo que su marca ofrece una alternativa eficiente, accesible y moderna para los traslados diarios y por ello subrayó otro de los ejes centrales de su mensaje: la accesibilidad.
Buscamos que más personas puedan tener su propia motocicleta, sin sacrificar calidad ni desempeño
Esta afirmación cobra especial relevancia ante un mercado que comienza a diversificarse. Para muchas mujeres, la motocicleta representa una herramienta de autonomía. Ante trayectos largos, transporte público saturado y, en algunos casos, situaciones de acoso, el uso de vehículos propios se ha convertido en una alternativa para mejorar la seguridad y el control del tiempo.
Es una opción práctica para moverse en el tráfico, ahorrar tiempo y mejorar la experiencia de traslado
Este planteamiento coincide con el crecimiento acelerado del uso de motocicletas en la capital. En los últimos años, estos vehículos han ganado terreno como alternativa frente a la saturación vial y las limitaciones del transporte público. Pero dentro de este auge, hay un dato que marca un cambio relevante: la creciente participación femenina.
El entrevistado también hizo énfasis en el diseño del modelo presentado. Destacó su estética moderna y deportiva, pensada para atraer a nuevos usuarios, así como su ergonomía y facilidad de manejo. “Es una motocicleta cómoda, versátil, que funciona tanto para ciudad como para trayectos más largos”, afirmó.
Estas características responden a un perfil de usuario cada vez más amplio. Hoy, las mujeres no solo utilizan motocicletas para desplazarse, sino también como herramienta de trabajo, especialmente en sectores como el reparto y los servicios urbanos.
El crecimiento de este segmento ha comenzado a impactar a la industria. Marcas como Italika han fortalecido su presencia con modelos accesibles y estrategias de comunicación que buscan conectar con nuevos públicos, en un mercado que ya no es exclusivamente masculino.
Hacia el cierre de su intervención, el vocero invitó a los usuarios a acercarse a los puntos de venta y conocer más sobre el modelo, reforzando la apuesta comercial de la marca. No obstante, su mensaje trasciende la promoción: se inserta en una ciudad que está redefiniendo su movilidad.
En la Ciudad de México, cada vez más mujeres toman el manubrio, no solo como conductoras, sino como protagonistas de una nueva forma de habitar la ciudad.
Dijo que con la Firebird 300 se integra un estilo con mucho diseño clásico que entrega carácter y autenticidad. Aseguró que esta scrambler es el eslabón para construir la libertad que siempre han buscado, afirmó Raúl Güendulain.

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