El tipo de cambio entre el dólar estadounidense y el peso mexicano no es simplemente una cifra que aparece en la página de noticias financieras. Es el pulso económico de México y toda América Latina, un indicador vital que afecta desde las transferencias internacionales hasta el precio del café de cada mañana.

En 2026, el mercado forex global ha experimentado cambios dramáticos. El par USD/MXN ha experimentado movimientos extraordinarios, con el peso operando alrededor de 18.00 en enero antes de caer bruscamente en febrero a un mínimo de 17.09. 

¿Por qué el dólar mantiene su dominio?

El dólar continúa siendo la moneda de reserva global más importante. Representa aproximadamente el 58% de las reservas internacionales de dinero en todo el mundo, según el Fondo Monetario Internacional. Esta hegemonía afecta directamente al peso mexicano, ya que México mantiene cerca del 85% de sus reservas en USD

Remesas: El flujo constante de dinero

Las transferencias de remesas desde Estados Unidos hacia México alcanzaron un récord histórico de $65,500 millones en 2025, según el Banco de México. En 2026, se proyecta que esta cifra supere los $68,000 millones, representando aproximadamente el 3.8% del PIB mexicano.

Las remesas desde Estados Unidos a México alcanzaron un récord de $65,500 millones en 2025 (Banco de México), con proyecciones de superar los $68,000 millones en 2026, equivalentes al 3.8% del PIB mexicano.

Este flujo genera demanda permanente de MXN, sosteniendo al peso en tiempos volátiles. Cualquier aumento en remesas fortalece su valor frente al dólar. Esto crea una demanda permanente de MXN, actuando como soporte para el peso mexicano en momentos de volatilidad. Cada vez que hay un incremento en las transferencias, el valor del peso tiende a fortalecerse respecto al dólar.

Comercio Internacional y Exportaciones

México es el segundo socio comercial más importante de Estados Unidos, con empresas mexicanas exportando más de $475,000 millones anuales. Este comercio genera una demanda constante de USD para pagos internacionales, mientras que las empresas estadounidenses necesitan MXN para sus operaciones en territorio mexicano.

Política Monetaria y Tasas de Interés

En marzo de 2026, el Banco de México mantuvo su tasa de interés en 10.25%, mientras que la Reserva Federal de Estados Unidos la ubicó en 4.50%. Esta diferencial de tasas de 575 puntos base hace que el peso mexicano sea atractivo para inversionistas internacionales que buscan rendimientos superiores.

Eduardo Ramos, Senior Market Analyst en VT Markets Latam considera que desde una perspectiva de política monetaria, esta decisión refleja una postura claramente prudente por parte de Banxico. El banco central está evaluando tres factores clave al mismo tiempo, ninguno completamente resuelto.

Primero, la inflación subyacente continúa siendo incómoda, especialmente en el sector servicios, que suele mostrar mayor rigidez y sensibilidad al mercado laboral. Aunque la inflación general ha descendido gradualmente, Banxico busca confirmar que el proceso desinflacionario sea sostenible y no solo un efecto estadístico.

Segundo, el entorno externo sigue siendo un factor determinante. Con una Reserva Federal cautelosa y un contexto marcado por incertidumbre en materia de aranceles, política fiscal y tensiones geopolíticas, Banxico evita recortes prematuros que puedan debilitar el diferencial de tasas y generar presión innecesaria sobre el peso..

Tercero, el banco central está calibrando el equilibrio entre crecimiento económico y estabilidad financiera. Aunque la actividad muestra señales de moderación, no hay indicios de un deterioro abrupto, lo que le permite a Banxico mantener una postura de espera sin urgencia por recortar tasas.

¿Cómo impacta esto al tipo de cambio?

En el corto plazo, esta postura tiende a respaldar al peso mexicano. Mantener tasas elevadas por más tiempo sostiene el atractivo relativo de México para flujos de capital y reduce el riesgo de salidas abruptas. Bajo este escenario, el USD/MXN debería permanecer relativamente contenido, con movimientos más vinculados a factores externos como la fortaleza global del dólar o la aversión al riesgo que a decisiones locales.

No obstante, este soporte no es incondicional. Si el mercado comienza a percibir que Banxico se queda rezagado frente a una relajación más clara de la inflación, o si Estados Unidos entra en un ciclo de recortes más acelerado, el peso podría perder parte de su soporte hacia la segunda mitad del año.

En síntesis, al inicio de 2026 Banxico prioriza consolidar la estabilidad antes de discutir recortes. Mientras esta lógica prevalezca, el peso mexicano tiene más argumentos para mantenerse firme que para debilitarse de forma abrupta.

Correlaciones con commodities

El peso mexicano mantiene una correlación positiva con los precios del crudo WTI, aunque esta se ha moderado a aproximadamente 0.55 conforme la economía de México se ha orientado más hacia la manufactura. Cuando los precios del petróleo suben, el MXN todavía tiende a fortalecerse, pero la relación está cada vez más influida por el apetito global por el riesgo. A inicios de 2026, con el WTI fluctuando entre $56- $66 por barril, esta correlación ha sido un factor clave en la resiliencia del peso.

Aspectos Macroeconómicos Cruciales

El papel de México en la economía global. México se posiciona como la 12ª economía más grande del mundo en 2026, con un PIB nominal de aproximadamente $1.8 billones USD. Su integración económica con Estados Unidos a través del T-MEC hace que el tipo de cambio USD/MXN sea fundamental para:

  • Empresas exportadoras mexicanas
  • Corporaciones multinacionales con operaciones en ambos países.
  • Inversionistas institucionales.
  • Millones de personas que dependen de remesas.

La estabilidad del peso mexicano afecta directamente el poder adquisitivo de 128 millones de mexicanos y la competitividad de miles de empresas.

Impacto de la Inflación en el Tipo de Cambio

La inflación diferencial entre México y Estados Unidos es un factor determinante del tipo de cambio a largo plazo. En 2026:

  • Inflación anual en México: 3.9% (proyección).
  • Inflación anual en Estados Unidos: 2.4% (proyección).
  • Diferencial de 1.4% que presiona al peso a la baja.

Esta dinámica explica por qué el MXN tiende a depreciarse gradualmente frente al USD en períodos extensos, aunque con fluctuaciones significativas en el corto plazo.