Por Fernando Pérez Galaz, miembro titular del Colegio Mexicano de Cirugía para la Obesidad y Enfermedades Metabólicas y Director de la Clínica integral Balianz.

Expertos advirtieron que el aislamiento prolongado que demanda la pandemia, genera angustia, ansiedad y aumento en el consumo de alimentos no saludables.

Todos estos factores, agregan, una combinación peligrosa llevándonos a vivir la otra pandemia: la de la obesidad.

Hasta el día de hoy el virus SARS CoV-2, que produce la enfermedad COVID-19, ha infectado más de 7.7 millones personas y más de 410.000 muertos en todo el mundo.

Estados Unidos, España e Italia son los países que más pacientes han reportado contagiados por el virus SARS-COV-2.

Por otro lado, según datos aportados por el NHS del Reino Unido, el exceso de peso puede complicar los cuadros de personas infectadas con el coronavirus SARS-CoV-2: el 74,5% de los pacientes en cuidados intensivos debido a complicaciones por COVID-19 tenía sobrepeso u obesidad. La Organización Mundial de la Salud ha señalado que los pacientes con mayor riesgo de enfermedad grave son aquellos que presentan obesidad, diabetes mellitus, hipertensión arterial y enfermedades cardiopulmonares.

El gobierno de Reino Unido reportó que el 63% de los pacientes con COVID-19 que fueron admitidos en unidades de terapia intensiva tenían un índice de masa corporal superior a 35 kg/m2sc (obesidad grado II).
Explica el Doctor Fernando Pérez Galaz, miembro titular del Colegio Mexicano de Cirugía para la Obesidad y Enfermedades Metabólicas y Director de la Clínica Integral Balianz, el COVID-19 entra al organismo adhiriéndose a la enzima convertidora de angiotensina, principalmente ubicada en pulmones, riñones y vasos sanguíneos.

Esta enzima se encuentra incrementada en pacientes con diabetes, lo que facilita la entrada e infección en ellos del nuevo coronavirus.
“El paciente con obesidad tiene un estado pro inflamatorio persistente. Diversas proteínas inflamatorias se encuentran elevadas permanentemente (interleucina 1, 6, factor de necrosis tumoral, proteína C) y aumentan a medida que aumenta la adiposidad en el organismo. Esta es la razón por la cual los pacientes con obesidad tienen un mayor riesgo de tener una enfermedad grave al contagiarse por SARS-CoV-2”. Comenta Pérez Galaz.H

Hasta el día de hoy, en nuestro país, el 39% de los pacientes que han fallecido padecían obesidad, 46 % hipertensión y 40 % diabetes mellitus. Estas enfermedades crónicas son lo que han colocado a nuestro país como uno de los países con mayor mortalidad de pacientes menores de 65 años

En México el 75 % de la población tiene sobrepeso (39.1%) y obesidad 36.1% 40% de las mujeres y 30% de los hombres en este país tienen un índice de masa corporal mayor a 30 kg/m2sc. Además de estas cifras, debemos considerar a los 8.6 millones de personas que padecen diabetes mellitus y a los 15.2 millones de mexicanos que sufren de hipertensión arterial.

En la pandemia de COVID-19 no se cuenta con una vacuna, por lo cual la mejor estrategia es la prevención, y para esto, se deben tener en cuenta varios factores que influyen en el sistema inmunitario, incluida la nutrición. Mantener una alimentación balanceada, equilibrada y variada, mantenerse activo, evitando el sedentarismo y realizar un buen descanso es fundamental para mantener en alto nuestras defensas.

Por todo esto, el Doctor Fernando Pérez Galaz recomienda considerar tres aspectos fundamentales para lograr sobrellevar exitosamente este período: la alimentación, la actividad física y el manejo de las emociones.

En una situación de cuarentena, las opciones se reducen, aumenta el estrés, acecha la rutina y se está siempre cerca de los alimentos. Si bien el ideal es que cada persona lo consulte con un experto en obesidad, en líneas generales, se recomienda:

• Desvincular la comida de las emociones, por ejemplo, por aburrimiento y de las situaciones de estrés. Comer sólo un plato por comida.

• Incluir durante el día, gran variedad de tipos de alimentos. Por ejemplo: verduras y frutas de estación, legumbres, cereales integrales, carnes, huevos, pastas, lácteos descremados, garantizando así el consumo de suficientes de vitaminas y minerales.

• Evitar el picoteo.

• Hidratarse preferentemente con agua potable. Agua mineral o agua corriente.

• También se recomienda beber las infusiones sin azúcar agregada.
¿Cómo pueden cuidarse las personas con obesidad del coronavirus?

Entre otros consejos, los especialistas recomiendan interrumpir cada 30 minutos las conductas que impliquen sedentarismo, parándose y moviéndose al menos dos minutos, empezar lenta y gradualmente con el movimiento desde pocos minutos por semana hasta el recomendado de 30 a 60 minutos por día; y también, por qué no, buscar un curso online de baile, yoga u otra actividad que nos guste y requiera mover el cuerpo.

En el aislamiento, cuantas más horas se pasa sentado, recostado o acostado para realizar actividades de distracción (juegos, mirar televisión, usar dispositivos móviles), menos ejercicios se hace y, por lo tanto, más se deteriora nuestro estado físico, conduciendo a un mayor riesgo y posible empeoramiento de las condiciones de salud crónicas.

Realizar actividad física regularmente en estos momentos es muy bueno porque levanta el ánimo, reduce el estrés y la ansiedad, fortalece la autoestima y ayuda a ser más productivo. “La actividad física es natural, es algo simple y contribuye a mejorar la calidad de vida en esta difícil situación”, sostienen los expertos.

Otro aspecto para contemplar es el manejo de las emociones: pueden tenerse pocas ganas de hacer cosas o llenarse de pensamientos negativos. “Nuestra actitud puede generar peleas o conflictos con quienes comparten el aislamiento y, peor aún, en los casos en los que se aprendió a buscar el equilibrio emocional con comida, puede ser que lleve a elegir mal la cantidad y calidad de los alimentos”.

“Para lograr el manejo de nuestras emociones y motivarnos, se recomienda pensar en positivo, meditar, dejar fluir las emociones y utilizar la tecnología disponible para comunicarnos con amigos y familiares”, agregó el especialista.

Finalmente, «Por lo que está sucediendo, créeme que muchas personas tomarán conciencia en la manera de cómo prevenir estas enfermedades o, si ya las tienen, empezarán a tomar decisiones serias para su salud. Pero lo que esperamos es salir de todo esto», concluye el también Director de la clínica integral Balianz Fernando Pérez Galaz.

En el La Clínica Integral Balianz han diseñado un protocolo para la evaluación, diagnóstico y tratamiento integral del pacientecon SPyO basado en guías internacionales y criterios de la World Obesity Federation y de la European Association for the Study of Obesity. Acércate a los expertos.