Julieta Manzano, Director Comercial Mercer México, opina que hay más equidad en las empresas en los puestos de base hasta gerencias, pero esa equidad se extingue conforme se avanza de gerencias a subdirección, dirección o presidencia. Respecto a esta falta de presencia femenina a nivel directivo, hay cuatro aspectos que predominan entre las mujeres provocando su deserción laboral antes de llegar a la cúspide.

¿Qué pasas?

Los hombres y mujeres, si quiero ser positiva, tienden a entrar con una misma frecuencia y severidad al mercado laboral, pero cuando la mujer escala a un nivel en donde le empiezan a exigir viajes, jornadas más largas y el nivel de estrés aumenta, ella misma frena su carrera, porque además tiene que cuidar una serie de obligaciones que la sociedad le colgó por todos lados. Al comenzar a sentir la presión en el campo laboral tiende a desertar.

Te hablo de un índice de entradas bastante parejo, pero de un índice de salidas que impide que la mujer llegue a la cúspide, primero por su propia deserción y segundo por inequidades sobre todo si hablamos de las empresas nacionales que son las más, notamos más diferencias de género.

¿Quién es más culpable la empresa o la mujer?

Te diría que ambos. Pero respecto a la mujer, en primer lugar, se ha dedicado a cuidar al hijo, al vecino, a la mamá, al papá, entonces eso ocasión que falte al trabajo, llega tarde, no pueda salir tarde, no pueda viajar y ella sola se va cerrando oportunidades.

En segundo lugar, hay una inseguridad natural de la mujer latina a lo que todos los autores llamamos Techo de cristal, en donde se refiere a que ellas mismas creen que no van a poder por la exigencia de su vida y del trabajo, entonces el siguiente tope es el techo de cristal.

En tercer lugar, somos nosotras mismas contra las mujeres, pareciera que no hay una solidaridad de género, por eso hay que trabajar ese tema, y dentro de los obstáculos que tengo que mencionar para que las mujeres florezcan, son las propias mujeres.

El cuarto aspecto es que la mujer más bien a buscado una confrontación con el sexo opuesto, más que una negociación, la mujer tiene que entender que va a jugar en equipo con el hombre, no contra él. Y que las reuniones de equidad de género no se hacen con puras mujeres, porque para cambiar el mundo donde trabajamos con hombres tenemos que reunirnos con ellos para buscar soluciones.

¿El tema de equidad es un asunto de condiciones?

Sí, diría que el tema de equidad es un asunto de condiciones más que de número, ya que la entrada al campo laboral no me preocupa tanto como la subida a los puestos ejecutivos.

La mujer trae una ecuación muy complicada y si no empieza a administrarse no va a darle la velocidad que queremos para que llegue a las cúpulas pronto. Positivamente diría que es una carrera que ya empezó y nadie la va a parar, va lenta, pero nadie la va a parar.

Veo más presidentas en organizaciones, en recursos humanos, la mujer está presente en todas las áreas y sé de casos de hombres que piden trabajo en Mercer México porque a la esposa la manda la corporación donde trabaja y ellos vienen de conyugue agregado, es decir ya muchos de ellos viven la suerte de la mujer exitosa, como se vivía en antaño al revés.

Como organización, ¿dónde está el trabajo para analizar?

Como organización debemos procurar facilitar el camino para que la mujer se quede cuando la presión aumenta, dialogar con ella y que ellas se quiten el techo de cristal, ser más organizada y más egoísta socialmente hablando, ir por esas inequidades que hay en el mercado, maltrato y falta de respeto para concientizarnos y comunicar.

Julieta Manzano, Director Comercial Mercer México, estuvo durante la presentación de la Encuesta de Remuneración Total (TRS, por sus siglas en inglés) 2016, elaborada por la consultora especialista en Recursos Humanos, Mercer.

“Medimos qué tantas mujeres y hombres se reportaron en el terreno laboral de más de 600 empresas que encuestamos, la representatividad es de 65% hombres el resto mujeres, sigue siendo bajo un 35% en mujeres nos sigue sonando bajo”, expresa.

Julieta explica que en Mercer no buscan equidad en cuanto a que si una empresa tiene 100 empleados tenga 50 y 50, procuran equidad en cuanto a que no haya injusticias, que no existan condiciones de castigo como en los sueldos o condiciones de trabajo y exigencias entre hombres y mujeres, “para mí hay una equidad que no tiene que ver sólo con género, si no con edades, maneras de pensar y muchas otras cosas, entonces no sólo trabajemos entre hombres y mujeres por hombres y mujeres si no por cualquier tipo de discriminación o separación que se diera dentro de la organización”.

Como parte de su labor y compromiso personal expresa que “todo el tiempo escribo y hablo porque sí creo que podemos mover conciencias, que las mujeres trabajemos con hombres y mujeres”.