Poseer una simetría perfecta en rostro y cuerpo de acuerdo con los estereotipos o estándares de belleza de cada época y civilización, ha sido un reto constante de muchos. Aquellos no bendecidos por la gracia de la genética han implementado los recursos a su alcance a fin de conseguir la admiración de los demás y, por supuesto, la satisfacción propia.

Pero, ¿por qué concentrar todos los esfuerzos en la apariencia física? Como afirma Virginia Postrel, escritora y crítica cultural, una mujer es glamurosa, primero, porque ella es bella, pero eso no te hace ser glamurosa, eso sólo te hace ser bella. Ser refinada, misteriosa e inspiradora, son las cualidades principales del glamour.

Así que ser bonita no lo es todo. Lucy Lara en el libro El poder de tu belleza, expone esta idea y ofrece un abanico de posibilidades para quienes no fueron ganadores de un físico adorable. Su propuesta es desarrollar el potencial personal interno con elementos que incluyen: seguridad, personalidad, educación, estilo, encanto y un mundo interior interesante.

Es cierto, la admiración por lo bello atrae los ojos del mundo y concede ventajas. De acuerdo con estudios presentados en este libro, las mamás que tienen hijos agraciados suelen ser más cariñosas con estos niños, e incluso, los bebés observan y sonríen con mayor frecuencia a los más bellos.

Los poseedores de una fisonomía estética han sido privilegiados, tienen el poder de fascinar a los demás, sin embargo, el atractivo puede ser sólo temporal y de ninguna forma tiene que ser el camino final. Por eso es importante capitalizar las cualidades internas y sacar el máximo provecho a las externas, es mejor trabajar con lo que tenemos y no con lo que no tenemos, afirma Lucy Lara.

Estar en continua competencia por lograr la perfección estética es irracional y desgastante, existen millones de personas que son hermosas, enfocar la idea de belleza en cualidades que sólo van ligadas al físico limita el potencial. Querer ser más bonita que todas sólo podrá convencerte de que no hay manera de lograrlo, sentirte más segura que la mayoría es la alternativa.

Hedy Lamarr, es un claro ejemplo de que la belleza es mucho más que físico y estilo, esta actriz e inventora austriaca, fue co-inventora de lo que se conoce como el espectro ensanchado, tecnología que daría lugar al Wifi y Bluetooth. Es decir, hay mucho más detrás de una cara bonita. Como menciona Virginia Postrel, esta mujer tiene incluso más glamour si sabes no era nada tonta, aun cuando se pensaba que podría parecerlo.

En resumen, puedes lucir como una persona francamente ordinaria y eso no te impide ser bella, hay muchos elementos que combinan para ser atractivo, recuerda, la belleza va más allá de la ropa y el maquillaje.