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La ansiedad matemática no es un rasgo genético, sino un fenómeno social transmitido frecuentemente de generación en generación en los entornos familiares. La frustración y las frases de desánimo expresadas por padres y tutores ante algunas materias escolares pueden moldear negativamente la percepción escolar de los niños y jóvenes.

Para transformar esta relación desde la infancia, especialistas en la enseñanza señalan que el acompañamiento en el hogar resulta fundamental para despertar la curiosidad del alumno por la ciencia y las matemáticas.

De acuerdo con el informe de la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA 2022) publicado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el 66% de los estudiantes en México mostró un bajo rendimiento en matemáticas, ubicándose por debajo del nivel mínimo de competencia (Nivel 2).

Estudios del propio organismo internacional advierten que la ansiedad matemática en los estudiantes se correlaciona directamente con el miedo al error reflejado en el entorno familiar y escolar. Cuando el aprendizaje de los números se asocia con castigo, presión o rechazo implícito por parte de los adultos, el rendimiento cognitivo disminuye considerablemente.

Consejos para acompañar el aprendizaje sin transmitir ansiedad

Frente a este escenario, iniciativas como Math Rocks, ecosistema de divulgación matemática y científica fomenta el gusto por las ciencias exactas mediante formatos dinámicos y eventos masivos como el Math Rocks Fest 4.0, que proponen un cambio en la dinámica de estudio tradicional.

A continuación, el Dr. Jhonatan Castro, matemático y CEO Math Rocks nos comparte algunas recomendaciones para padres y tutores dirigidas a fomentar un entorno positivo con las matemáticas:

1. Evitar frases que descalifiquen la materia: Expresiones como «yo nunca fui bueno para las matemáticas» o «a mí también me chocaban los números» condicionan la actitud de los menores y normalizan el rechazo previo a la comprensión.

2. Normalizar el error como parte del proceso: El aprendizaje de las ciencias exactas requiere ensayo, error y corrección. Validar las equivocaciones como pasos hacia la solución reduce el temor al juicio.

3. Vincular el cálculo con situaciones cotidianas: Utilizar juegos de mesa, recetas de cocina, presupuestos de compras o mediciones del hogar ayuda a percibir la utilidad práctica y cotidiana de la disciplina.

4. Valorar el esfuerzo por encima del resultado: Fomentar el pensamiento crítico y la perseverancia antes que la velocidad para obtener una respuesta correcta favorece la construcción de confianza académica.

«Las matemáticas no son una amenaza ni una prueba para juzgar la capacidad de un niño, sino un lenguaje para comprender nuestro entorno. La fobia a los números no se hereda; se contagia a través del temor que los adultos experimentaron en su momento”, afirma el matemático.

Asimismo, el divulgador enfatiza el rol transformador que asumen los tutores al acompañar sin prejuicios las etapas de formación básica:

«Cuando un padre de familia cambia el ‘no le entiendo’ por el ‘vamos a descubrirlo juntos’, le quita a las matemáticas el peso del juicio y le devuelve su verdadero sentido: la curiosidad y la diversión.»

El fortalecimiento de la confianza en las habilidades lógicas desde el hogar no solo mejora el desempeño escolar reflejado en evaluaciones internacionales, sino que otorga a los niños herramientas analíticas para toda la vida, libres de barreras emocionales.

Math Rocks Fest 4.0 

Fecha: domingo 15 de noviembre

Lugar: Expo Reforma. Ubicado en Av. Morelos 67, Juárez, Cuauhtémoc, 06600 Ciudad de México, CDMX.

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