Mira qué manos más pequeñas…

Y he venido a darme cuenta tarde, cuando las pestañas 

se me han caído de esperar el paso de los mirlos blancos.

Toda una vida creyendo en los milagros 

y no me había vencido el sueño.

Mira qué son chicas —te cuento—, 

bailan solas de nido en nido.

                        Y ahora esto.

                              Agotador.

 

 

No es un deseo, es un ahogo 

                        seguir el rastro del perro azul. 

Al revés y al derecho de las chaquetas, 

en los ojales de las camisas labradoras…

                     y ni te hablo del ala de los sombreros. 

Incluso, yo he dormido noches agarrada

a las mesas de las terrazas que urden pasados

                                         entre vivos y muertos. 

Pero nada de nada.

 

 

Todo eso y mucho más 

lo sabe hasta el betún. 

Que se dio cuenta de cuántas luces 

rodearon la puerta entreabierta, 

cada dedo oculto en las auras 

                                    —de la medianoche. 

Entonces fue así,

como un collar de peces voladores,

hilos de monarca tejiéndome la espalda. 

 

 

          Esquinita de crasas tímidas era yo

cuando fui coronada por sus ojos 

al presentarme al mundo desde su velador.

Me sostuvo la vida entera durante años 

hasta que alguien, por despiste o mala voluntad 

                                          —ya no importa—, 

un día cualquiera dejó caer una cucharita. 

Y, claro, desperté en un albergue de animales. 

                 Más sola que una gata sin tejado.


Teresa Iturriaga Osa

Doctora en Traducción e Interpretación por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Reside en Canarias desde 1985. Dedicada a la gestión cultural, periodismo, sociología, radio, poesía, ensayo, relato, traducción. Directora de los proyectos interculturales Que suenen las olas (Canarias-Marruecos) y Alar de rosas (España-Honduras). Sus libros: Mi Playa de las Canteras, Juego astral, Revuelto de isleñas, Desvelos, Sobre el andén, Gata en tránsito, Campos Elíseos, En la ciudad sin puertas, DeLirium, El oro de Serendip (L’Or de Serendip ed. francesa), Arden las zarzas, Palabra de Gourmet, Al viento Maestral, Andra Mari, El Gladiolo rojo y Vidrio perla. Se incluye en varias antologías: Orillas Ajenas, Hilvanes, Fricciones, Ecos II, Doble o nada, París, Mujeres en la Historia I-II-III-IV, Casa de fieras, Madrid en los poetas canarios, Pilpil y mojo, En un lugar del Universo (IAC), Palabras descalzas, Sexo robótico, 2120, El mejor poema del mundo 2024 y El verano de tu vida.

 

 

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