Por Deepa Madhavan, Directora de Servicios y Data Empresarial, PayPal.

A lo largo de un siglo, la sociedad ha aprendido a aceptar y motivar a las mujeres a estudiar carreras en campos poco convencionales. Algunas barreras sociales, económicas y familiares siguen vigentes, y el sector tecnológico no es inmune a ellas; por ello, es imperante hacer un esfuerzo integral para llevar a más mujeres a estudiar carreras STEM (carreras orientadas a las ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas, por sus iniciales en inglés), así como asegurarnos de que aquellas que ya lo hacen, continúen, crezcan y maduren hacia el éxito.

Lo que hagamos hoy impactará el futuro de las mujeres en la industria. A continuación, comparto algunos de los pasos que debemos seguir para lograrlo:

  1. Acercar a niñas y jóvenes a la tecnología desde el inicio de su educación: Es poco común que a las niñas se les impulse (inclusive se les puede llegar a desanimar) a estudiar algo relacionado con tecnología. Es necesario corregir los prejuicios hacia las matemáticas y las ciencias, ya que llevan a un inicio débil en estos conceptos. Esto, conforme van creciendo, lleva a la inseguridad con respecto a buscar una carrera en el campo tecnológico, lo que resulta en una industria que se enfrenta a la falta de talento femenino.
  1. Las mujeres que desarrollaron una disciplina tecnológica deben convertirse en ejemplos:Un modelo a seguir puede ser una poderosa influencia. Mientras más ejemplos femeninos existan en tecnología, más niñas y jóvenes verán ese camino como una posibilidad para ellas mismas. En muchos casos, no nada más se muestra que hay mujeres exitosas de carreras tecnológicas sino, que pueden serlo durante sus estudios, inclusive antes, durante y después de formar una familia. Convertirse en mentoras requiere de esfuerzo. Algunas mujeres que han construido una carrera en el ámbito tecnológico están buscando el equilibrio entre el trabajo y la familia, al mismo tiempo que pelean sus propias batallas dentro de un sector mayormente dominado por hombres. El dar mentoría requiere de tiempo ya que puede ir desde hablar frente a un grupo de universitarias recién ingresadas, o bien, ser voluntaria en secundarias y preparatorias.

Si queremos empujar a más mujeres a adentrarse en este campo (a manera de devolver el favor a aquellas que antes lo hicieron por nosotras), necesitamos convertirlo en una prioridad e invertirle tiempo. Me considero afortunada al tener un jefe que entiende el valor de esta labor y me ayuda a incorporar estas acciones entre mis responsabilidades diarias.

  1. Recibir apoyo de los niveles superiores: Los líderes actuales necesitan salir de su rutina para mostrarle al mundo cuán necesarias son las mujeres, así como el valor que ofrecen. Necesitan poder comunicar de manera sincera y efectiva, la importancia del balance laboral, para que la compañía entera vea esto como una prioridad y no se perciba como una mera iniciativa. Ellos pueden demostrar su compromiso al reforzar la igualdad en oportunidades, salarios, infraestructura y políticas para apoyar a más mujeres con familia, así como para promover la diversidad de contrataciones. La equidad en el trabajo,  ya sea en la paga, mediante representación o con respeto, ha progresado mucho desde décadas pasadas, pero el camino es largo todavía, y no podemos alcanzar verdaderos resultados sin esfuerzos tangibles por parte de los corporativos.