ZAN TV, que significa la televisión para las mujeres, es un gran logro para el género femenino en Afganistán, un país en el que apenas hace 16 años se prohibía a las mujeres acceder al sector de la comunicación o a la educación en general.

A pesar de que las mujeres tienen derecho a la educación no implica que sea normal hoy en día y aunque tienen derecho a participar en los medios, pocos han sido los rostros femeninos representantes del periodismo afgano.

Zan TV se abrió brecha y hace tres meses salió al aire con un muy bajo presupuesto, en Kabul, el primer canal de televisión fundado y dirigido exclusivamente por mujeres donde se tratan temas hasta ahora prohibidos.

“Queremos ayudar a que las mujeres tengan un rol activo en la política y en la sociedad, a que tengan una vida fuera de casa”, afirmaba la directora del programa de noticias de Zan TV, Nasrien Nawa, en una entrevista de Reuters.

De momento ya son cincuenta periodistas- de entre 17 y 28 años- las que se han hecho un hueco en este canal. Pero devolverle la voz una comunidad que quedó silenciada durante tanto tiempo por la presencia gubernamental de los talibanes, en una sociedad todavía muy marcada por el machismo, no está siendo fácil.

El éxito de esta iniciativa es innegable. Pero aunque el fundador de Zan, Hamid Samar afirma que una media de 90.000 personas ven el programa matutino de las noticias, las periodistas han explicado al periódico The Guardian, que diariamente reciben amenazas y reproches incluso de sus familiares.

Un estudio de la ONG Global Rights mostró que 9 de cada 10 mujeres de Afganistán sufrieron abusos físicos, sexuales o psicológicos en 2015. Según Nawa, estos datos no se publican en los medios del país porque tienen miedo de ser acusados de “feministas”. Sin embargo, las periodistas de Zan Tv han prometido hablar de todo lo que tenga que ver con las mujeres afganas y convertirse así, “en un reflejo real de la sociedad”.