Aunque las empresarias mexicanas sólo representan 16% del sector empresarial en México, aportan 37% al Producto Interno Bruto, destacan los reportes del INEGI.

La empresarias mexicanas también destacan entre las Pymes, ya que de cada cinco pequeñas y medianas empresas que se abren tres están lideradas por mujeres, de acuerdo con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Y de cada 100 mujeres que solicitan un préstamo para invertir en su empresa, 99% salda sus deudas de manera íntegra.

En el ámbito escolar, las estadísticas indican que las mujeres tienen mayores tasas de graduación de educación terciaria (universitaria) que los hombres (21% comparado con 18%), informa la (OCDE).

Por lo que hay mucho camino por mejorar para que las mexicanas aspiren a puestos directivos, ya que por ahora sólo ocupan 31% de los puestos de alta dirección en México, 7% de los miembros de la junta directiva de las empresas mexicanas son mujeres y nada más 2% de ellas son empresarias (en comparación con 6% de los hombres).

Una vez que las mexicanas han logrado equiparar la matricula escolar a nivel licenciatura y posgrado y cada vez logran puestos de mayor jerarquía, aún tienen un reto paralelo por vencer, consiste en trabajar social y culturalmente para erradicar los obstáculos que les impiden participar plenamente en el mercado laboral.

Como lo son: la carga del trabajo no remunerado (las mexicanas dedican 4 horas diarias más al trabajo no remunerado que los hombres); los tradicionales roles de género; y la carencia de políticas de conciliación entre trabajo y vida familiar, especialmente la insuficiente oferta de servicios de cuidado infantil y de prácticas laborales flexibles. indica la OCDE.

Por ultimo es importante destacar que nuestro país ocupa el lugar 83 de 135 países en el último reporte de Brecha de Género del World Economic Forum.

Centro de Investigación de la Mujer en la Alta Dirección.