Héctor Sosa es heredero de una familia de cantantes de ópera que asciende hasta sus abuelos por ambas partes, padre y madre, es cantante, maestro y productor discográfico y es precisamente en este último rubro con el que ha decidido rescatar del olvido a los grandes cantantes de la ópera en nuestro país.

La idea de rescatar y sobre todo de dejar un acervo invaluable inició en 2002, cuando Sosa tuvo la oportunidad de realizar un disco de su padre, el tenor José Sosa, Héctor ya no soltó esa faceta de la producción musical. Ese fue el comienzo de la serie Grandes voces de la ópera en México, que edita en conjunto con la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Xochimilco, colección que ya contiene 16 volúmenes luego de 14 años de trabajo. Esta serie incluye nombres como Roberto Bañuelas, Oralia Domínguez y Cristina Ortega.

“La vida me llevó a producir. Comencé con el disco de mi papá, el tenor José Sosa en 2002 y no he parado. Es algo que puedo alternar muy bien con la docencia y la dirección de orquesta y además no tengo competencia”, asevera el artista.

La Diva Gilda Cruz-Romo

El disco compacto Grandes voces de México, Gilda Cruz Romo, Arias de Verdi que integra algunas interpretaciones en vivo de la gran diva de la ópera que se grabaron en el Palacio de Bellas Artes. Este CD se realizó bajo el sello Urtext Digital Classics.

La idea de hacer el compacto de la gran soprano Gilda Cruz Romo, surgió cuando Héctor escuchaba la amplia colección de grabaciones que posee de la gran diva, tomadas de funciones en vivo.

“Pensé en lo agradable que sería escucharlas sin toses ni ruidos y poderlas restaurar y masterizar y allí justo nació la idea. Primero lo pensé de forma un tanto egoísta pues lo deseaba sólo para mí, pero después decidí que era mejor idea sacar un CD comercial y dar a conocer la gran voz de Gilda a las actuales generaciones de cantantes no sólo de México sino de todo el mundo”, explica el productor.

Ardua labor

Entre los retos a los que se enfrentó Héctor Sosa para lograr este CD, fueron desde la selección del material que incluiría hasta el compromiso que tenía con él mismo de ofrecer un producto a la altura de la artista.

Cuidadosa y escrupulosamente, fue como Sosa realizó la selección del material del disco de la diva Cruz Romo. “Gilda ha sido una gran intérprete verdiana y su carrera se centró en ese compositor; por eso es un CD dedicado a Giuseppe Verdi.

Elegí las arias por orden cronológico y en algunos casos puse mis favoritas. Es un disco que tiene actuaciones de la gran cantante en los teatros más importantes del mundo”, expresa con emoción el maestro Sosa.

Además de sufrir para hacer la selección del repertorio eligiendo siempre las grabaciones de mejor calidad sonora y que le hicieran justicia a una voz de esas dimensiones. “Otro reto fue buscar una disquera que le interesara mi proyecto y que tuviera los alcances para poner el CD en venta a nivel mundial y me ofreciera calidad también en el diseño. Pero, el mayor reto fue presentar un producto a la altura de la carrera internacional de Gilda Cruz Romo y al final se logró”, reitera el productor.

La cantante participó durante la realización del CD, el productor siempre la mantuvo al tanto de los avances y de los atrasos, pero al final fue una hermosa sorpresa para ella porque llegó un momento en que la artista no tuvo noticias un tiempo. De pronto, después de unos meses, explica Sosa, “Le hice llegar el CD a su casa en San Antonio, Texas y me llamó llorando de emoción. Estaba feliz con su disco en las manos. De verdad fue muy emotivo para ambos, ya que hasta el momento lo considero mi mejor trabajo”.

Con esta colección el legado para el país es invaluable, el cual en la parte económica es costoso, sin embargo el amor al arte por parte de Sosa es el motor para realizarlo sin esperar un retorno de inversión.

“Hace mucho vivo de la docencia, tengo 20 años como catedrático en la Escuela Superior de Música. No espero una retribución económica pues no siempre es posible. Si hay dinero está bien, si no, el regalo más grande para mí no es material. Me apasiona tanto mi trabajo que en ocasiones siento que no es trabajo. Soy un ser privilegiado de poder dar a conocer tantas voces que le han dado gloria a México, voces que se han inmortalizado a través de un disco compacto y ahora ya nadie las olvidará”, revela el maestro.

Hasta el momento Héctor Sosa ha producido 16 discos compactos especializados en cantantes de ópera mexicanos y espera poder continuar con su labor, claro, si lo permite el recorte presupuestal que en cultura es más que sangriento para el 2017.

Ópera en México, género en peligro de extinción

La situación actual de la ópera en México es muy triste, dice Sosa, ya que sólo unos cuantos, los elegidos pueden cantar en el máximo teatro del país, es decir Bellas Artes. Aunque sigue habiendo público para este género, falta educarlo en muchos sentidos.

Si bien es cierto que el arte no tiene género, ¿por qué en ocasiones les cuesta trabajo sobre salir a las mujeres en México?

Porque somos un pueblo machista, es una de las razones por las cuales estoy retirado de los escenarios. Pero Gilda supo sobresalir por su dedicación, técnica vocal y calidad interpretativa, era además una fantástica actriz y tenía una belleza física notable.

En la actualidad, ¿es sencillo para la mujer incursionar en el género operístico?

Sí, desde luego. Sólo les falta tener una sólida preparación, encontrar al maestro ideal, desarrollar un repertorio y arriesgarse. Para una carrera tan difícil hacen falta muchas agallas.