Un líder, a menudo, muy a menudo, suele formar equipos con empleados que reafirmen su propia opinión. Craso error, puesto que una buena dinámica de grupo no tiene porqué verse afectada por opiniones contrarias a la corriente mayoritaria. En realidad, un buen líder debería saber como sacar a los miembros de su grupo de su zona de confort. ¿Cómo hacerlo?

  1. Buscar las opiniones disconformes

Los líderes no deben hacer preguntas del tipo “¿Quién está de acuerdo con esta forma de actuar?” o “¿Quién apoyan este punto de vista?”. Por el contrario, debería hacer preguntas del tipo “¿Quién cree que no estamos haciendo lo correcto, que estamos equivocados?”. Sería bueno recordarle a los miembros del equipo que no tienen porqué estar de acuerdo en todo, que la dinámica es para que cada cual aporte datos y decisiones que ayuden al grupo a tomar las decisiones correctas

  1. Crear la discrepancia por defecto

El líder debería de fomentar el debate durante las reuniones de grupo, invitando a sus miembros a exponer puntos de vista opuestos. Y es que las opiniones divergentes (algunas de ellas) tienen el efecto de enriquecer los proyectos

  1. Identificar a los disidentes valientes

El líder debe asegurarse de que su equipo está formado por personas que se atreven a expresar sus opiniones, preocupaciones y recelos. Toda vez que el resto del grupo ve que estos valientes se atreven a expresar sus opiniones -y que no pasa nada- el resto del grupo se animará a seguir el ejemplo.

Con información de Óscar Garzón de www.lidermap.net