
Definitivamente, está vez es de esas veces que si pueden o quieren será mejor leer antes el libro que ver la serie de Netflix «Mal de amores» de Ángeles Mastretta, principalmente porque el libro es una experiencia mucho más intensa y completa para conectar con la psicología de una mujer decidida a estudiar medicina y ser libre en una época que no se lo permitía. Aunque ambas versiones respetan la esencia de Emilia Sauri como una mujer atrapada entre dos pasiones opuestas (Daniel Cuenca y el doctor Zavalza), el desenlace y la madurez con la que se aborda tienen matices muy distintos:
A pesar de que la serie cuenta con una muy buena producción (dirigida por la hija de la autora, Catalina Aguilar Mastretta), los lectores y críticos suelen recomendar la obra literaria por las siguientes razones clave:
- Tener mayor contexto sobre la vida de Emilia porque: con cerca de 400 páginas, la novela te permite conocerla desde sus primeros años de infancia. Esto ayuda a entender de manera mucho más clara el interesante trasfondo de su mentalidad liberal y las complejas circunstancias familiares que moldean sus decisiones. Mientras que ennla serie se enfocan en las relaciones amorosas de sus enamorados.
- En cuanto al contexto político e histórico, la trama se desarrolla a finales del siglo XIX y durante la Revolución Mexicana. El libro se toma el tiempo de explorar las tertulias políticas, los remedios de la botica y el ambiente de la época de una forma sumamente inmersiva que la televisión simplificó, por cuestiones de ritmo.
- Y sobre todo al leer el libro, la prosa única de Mastretta, su estilo literario que destaca por su calidez, su lenguaje apasionado y la forma en que retrata la fuerza femenina. Enriquece a los personajes así como los matices de sus pensamientos son placeres que solo se experimentan a través de la lectura.
La experiencia de la revelación
Conocer el universo literario original te dará las herramientas para apreciar mejor la adaptación. Como mencionan círculos de lectores en plataformas como el Instagram de Librerías El Sótano, leerlo primero te regala «ese pequeño placer literario de pensar: ‘yo ya sabía esto'» al ver cómo se recrean los rostros y los escenarios en la pantalla.
En resumen, no es necesario leerlo para entender la serie, pero el libro es una experiencia mucho más intensa y completa para conectar con la psicología de una mujer decidida a estudiar medicina y ser libre en una época que no se lo permitía.
Por mencionar un ejemplo, aunque ambas versiones de Emilia Sauri (en el libro y la serie) respetan la esencia de una mujer atrapada entre dos pasiones opuestas, el desenlace y la madurez con la que se aborda tienen matices distintos.
El final en el libro es una tregua de tres, a través de la aceptación del poliamor. Hacia el final de la novela, Emilia comprende que no puede renunciar a ninguno de los dos hombres porque representan dos mitades de su propia alma. Daniel es la pasión, la revolución y el torbellino; Zavalza es la estabilidad, la medicina, la paz y el hogar. Un pacto implícito. El libro cierra con una visión sumamente avanzada para la época de la Revolución Mexicana. Mastretta plantea una especie de acuerdo o convivencia pacífica implícita. Emilia no «elige» en el sentido tradicional; se queda con la certeza de que ambos hombres forman parte legítima de su vida y su madurez.
El final en la serie da mayor énfasis en la autonomía. La adaptación de Netflix sintetiza el dilema en los últimos episodios. Aunque se mantiene la premisa de que Emilia ama profundamente a ambos por razones distintas, la serie pone un peso mayor en la independencia individual de Emilia como médica y mujer realizada, más allá de a quién le pertenezca su corazón.
En el final, el arco de Daniel Cuenca en la serie subraya con más fuerza el desgaste de la guerra y la imposibilidad de sostener una vida doméstica, lo que empuja el desenlace hacia una aceptación más nostálgica de su partida, dejando el espacio con Zavalza como un refugio de paz más definido en la pantalla.
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