
Imagen tomada de la transmisión de la rueda de prensa de la página oficial de la Casa Blanca.
Katie Zacharia debutó con tensión como la nueva secretaria de prensa de la Casa Blanca, en una accidentada sesión de apenas 14 minutos. Durante su intervención, la portavoz soltó la noticia política del día al anunciar que la administración de Donald Trump rompió formalmente con una figura de su círculo cercano:
“Le hemos pedido a la embajadora [Kimberly] Guilfoyle que renuncie”, confirmó escuetamente sobre la delegación diplomática de Estados Unidos en Grecia.
La comparecencia estuvo marcada por una fuerte tensión informativa, ya que Zacharia limitó el turno de preguntas a solo tres reporteros de medios de línea conservadora y se mostró notablemente desarmada ante la prensa tradicional. La funcionaria no supo responder a un cuestionamiento clave de seguridad nacional sobre si Estados Unidos suspendió el intercambio de inteligencia con Ucrania, respondiendo de forma evasiva que abordaría el asunto «más adelante».
Hacia el final del encuentro, la presión en la sala disminuyó gracias a un desliz verbal que se volvió viral en redes sociales. Al ser consultada sobre cómo equilibraría la vocería del país con la crianza de sus cuatro hijos, Zacharia confundió los roles familiares con los jerárquicos al declarar: “Entonces, mi presidente… disculpen, mi esposo. Esa estuvo buena”, desatando risas antes de abandonar abruptamente el podio.
La abogada de 41 años posee una trayectoria previa que incluye su paso por el Departamento de Seguridad Nacional, un rol como asesora de comunicaciones en la empresa matriz de Truth Social y su labor como comentarista en Fox News.
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