Dubái,El príncipe heredero de Dubái, el jeque Hamdan bin Mohammed Al Maktoum (conocido como Fazza) , impulsó la iniciativa para cambiar el término tradicional «ama de casa» por el de «formadora de generaciones».

La propuesta busca reconocer el verdadero impacto de las mujeres y madres en el hogar. El objetivo es destacar que su labor va mucho más allá de las tareas domésticas, englobando la crianza, la educación y la transmisión de valores fundamentales para el futuro.

La medida reconoce la importancia de estas actividades y propone dejar atrás una denominación que no refleja la trascendencia de este trabajo en la sociedad .

Porque cuando escuchamos “ama de casa”, muchas personas imaginan limpieza, cocina y labores domésticas. Pero pocas piensan en todo lo que realmente sucede ahí: enseñar valores, acompañar el crecimiento, cuidar, contener, educar, escuchar, resolver conflictos y formar personas.

Sí es interesante que en Dubái se propusiera sustituir ese término por “Formadora de generaciones”. Más allá de si el nombre es perfecto o no, la reflexión de fondo merece nuestra atención.

Porque durante siglos el trabajo de cuidados ha sido tratado como si no fuera trabajo. Como si criar, educar y sostener emocionalmente a una familia fuera una obligación “natural” de las mujeres y no una labor con un enorme valor social.

Es importante decir que una sociedad verdaderamente igualitaria no solo reconoce el papel de las madres. También entiende que la crianza y los cuidados deben compartirse. Porque las nuevas generaciones no se forman únicamente con amor; también necesitan tiempo, apoyo, respeto y oportunidades.

Cambiar una palabra no transforma el mundo. Pero a veces cambia la manera en que empezamos a mirarlo.