Cuando una persona es obligada a continuar un embarazo contra su voluntad, no estamos hablando de protección.
Estamos hablando de la pérdida de autonomía sobre su propio cuerpo, su salud, su proyecto de vida y sus decisiones más íntimas.
A veces se presenta como un sacrificio inevitable.
Otras veces como una obligación moral.
Pero ninguna causa debería justificar que alguien sea obligado a atravesar un proceso físico, emocional y social que no eligió.
El embarazo transforma el cuerpo.
El parto implica riesgos.
La maternidad cambia la vida.
Por eso, la libertad de decidir no es un privilegio.
Es una cuestión de dignidad humana.
Porque los derechos reproductivos no existen para obligar a las personas a tomar una decisión determinada.
Existen para que ninguna persona sea obligada a tomar una decisión que no desea.
La maternidad debe ser deseada. Nunca impuesta.
#DerechosHumanos #JusticiaReproductiva #AutonomíaCorporal #𝐄𝐥 𝐞𝐦𝐛𝐚𝐫𝐚𝐳𝐨 𝐟𝐨𝐫𝐳𝐚𝐝𝐨 𝐧𝐨 𝐞𝐬 𝐮𝐧 𝐝𝐞𝐬𝐭𝐢𝐧𝐨. 𝐄𝐬 𝐮𝐧𝐚 𝐢𝐦𝐩𝐨𝐬𝐢𝐜𝐢ó𝐧.
Cuando una persona es obligada a continuar un embarazo contra su voluntad, no estamos hablando de protección.
Estamos hablando de la pérdida de autonomía sobre su propio cuerpo, su salud, su proyecto de vida y sus decisiones más íntimas.
A veces se presenta como un sacrificio inevitable.
Otras veces como una obligación moral.
Pero ninguna causa debería justificar que alguien sea obligado a atravesar un proceso físico, emocional y social que no eligió.
El embarazo transforma el cuerpo.
El parto implica riesgos.
La maternidad cambia la vida.
Por eso, la libertad de decidir no es un privilegio.
Es una cuestión de dignidad humana.
Porque los derechos reproductivos no existen para obligar a las personas a tomar una decisión determinada.
Existen para que ninguna persona sea obligada a tomar una decisión que no desea.
La maternidad debe ser deseada. Nunca impuesta.
Con información de #EnfoqueDeIgualdad, #EnfoqueDeIgualdadac
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