Un niño que cuestiona todo no está siendo difícil,. Está siendo un científico. No elimines eso de su educación.
«Porque yo lo digo» es eficiente. Termina la conversación. Consigue obediencia. Y les enseña a los niños que su curiosidad es inconveniente, que sus preguntas no son bienvenidas y que la autoridad nunca debe ser cuestionada.
Decimos que queremos pensadores críticos, pero pasamos la infancia entrenando a los niños para que dejen de pensar críticamente. Queremos innovadores, pero castigamos la innovación cuando desafía nuestra comodidad. Queremos líderes, pero exigimos seguidores.
El niño que pregunta «por qué» diecisiete veces no está siendo desafiante; está intentando entender cómo funciona el mundo. Eso es exactamente lo que hacen los científicos. El niño que quiere saber la razón detrás de cada regla no es irrespetuoso; está desarrollando el razonamiento moral. El niño que cuestiona tu lógica no está siendo difícil; está aprendiendo a pensar por sí mismo.
Sí, es agotador. Sí, a veces la respuesta realmente es «porque necesito que confíes en mí en este momento». ¿Pero la mayoría de las veces? Podemos hacerlo mejor. Podemos explicar, invitarlos a formar parte de nuestro razonamiento. Demostrar con el ejemplo que las preguntas nos hacen más inteligentes, no más débiles. No elimines la curiosidad. El mundo necesita personas que pregunten por qué.
Texto en español: @educacionmontessori1
Fuente: Trillium Montessori
. . .
Sin comentarios