El Gobierno mexicano corrige el rumbo tras la polémica decisión de adelantar más de un mes el fin del calendario escolar por el Mundial de Fútbol. La presidenta, Claudia Sheinbaum, ha adelantado este lunes que ahora, tras días de controversia y críticas de oenegés y padres de familia, la Secretaría de Educación Pública (SEP) planteará que se mantengan las seis semanas de vacaciones —como era habitual hasta antes del sorpresivo anuncio de la semana pasada—pero que los Estados del país que así lo consideren puedan adelantarlas.
De esta forma, la mandataria ha querido poner fin a una oleada de críticas desde distintos frentes. Sin embargo, también ha salido al paso para defender a su secretario de Educación, Mario Delgado. “El fin de semana, ya saben, todo el mundo opinó. Lo primero que es importante, y que se sepa, es que el calendario […] fue aprobado por unanimidad de todos los secretarios de los Estados […] no fue una ocurrencia de Mario”, ha afirmado durante su conferencia matutina.
La mandataria también ha decidido mantener sus reservas sobre la nueva propuesta y ha asegurado que el planteamiento del Gobierno deberá validarse, este mismo lunes, en una reunión extraordinaria entre Delgado y los 32 secretarios de Educación locales. “El objetivo es que sea una decisión de consenso, como fue la decisión del viernes”, ha remachado.
Las declaraciones de Sheinbaum añaden un nuevo capítulo a una polémica que sigue abierta. El Gobierno federal ha pasado de anunciar por lo alto —a solo un mes del Mundial— un cambio abrupto en el calendario que afectaría a más de 32 millones de alumnos, desde preescolar hasta bachillerato, a matizar que solo fue una “propuesta de Delgado”, para terminar volviendo al punto de partida y delegar en los Estados la decisión final. El torneo iniciará el 11 de junio en Ciudad de México. El país solamente será anfitrión en 13 de los 104 partidos, que se jugarán únicamente en tres ciudades: Guadalajara, Monterrey y la capital.
Las secretarías de Educación estatales tendrán la última palabra. Fueron precisamente las carteras locales las que dejaron claro que esa “decisión unánime” que desencadenó la controversia realmente no contaba con el visto bueno de todas las partes. A las pocas horas del anuncio de Delgado, el Estado de Jalisco —su capital es una de las tres sedes— anunció que mantendría el calendario escolar original. A la región occidental se sumó Guanajuato, aunque con un tono más reservado, para pedir al Gobierno central que recapacitase. Ambas regiones están gobernadas por la oposición.
El fallido intento de terminar el curso un mes antes ha generado también una miríada de interpretaciones en clave política. La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), un sindicato de profesores que se ha granjeado fama por sus métodos de presión, con huelgas nacionales y marchas en la capital, aseguró que la medida tenía como objetivo desactivar una posible manifestación del organismo durante el Mundial.
Con información de EL PAÍS
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