Por Diana Janeth Barreto Castro
La vergüenza que aprendimos en la infancia no es un recuerdo aislado: es una huella física. Se formó en momentos cotidianos: cuando te callaron, te corrigieron frente a otros o cuando una mirada te hizo sentir fuera de lugar. Sin darte cuenta, aprendiste a encogerte para no incomodar, y esa herida creció contigo.
El éxito como «amenaza»
- El susurro del autosabotaje: Puedes tener el talento y la preparación, pero internamente algo te dice: «no te expongas». La vergüenza bloquea el éxito porque te hace sentir indigna de ocupar espacio.
- El miedo a la visibilidad: Hoy, esa herida aparece antes de dar una opinión importante o de mostrar tu trabajo. Se disfraza de inseguridad o duda excesiva, pero es tu niña intentando protegerse.
- El cuerpo tiene memoria: El calor en la cara y el pecho apretado son señales de que tu sistema sigue respondiendo a una sentencia de «defecto» que aprendiste hace décadas.
Ejercicio de Reparación: «Yo sí te veo»
- Busca fotos tuyas de diferentes etapas, especialmente aquellas donde sientas que empezaste a «encogerte».
- Colócalas frente a ti y elige la que más te movilice.
- Pon tu mano sobre la imagen y dile: «Eres importante. Tu voz y tu mensaje valen. Yo sí te quiero y te doy un lugar».
- Repite con las demás: «No hay nada malo en ti. Tal como eres, eres suficiente».
Sanar la vergüenza es retirar esa sentencia de «sentirse equivocada» por existir. Cuando te das permiso de ser vista, el éxito deja de ser una amenaza y se convierte en tu realidad.
¿Sientes que te detienes justo antes de dar un paso importante por miedo a quedar en evidencia?
Diana Janeth Barreto Castro, desde hace más de 10 años es especilIsta en el mundo holístico, acompañando en procesos de sanación y transformación personal. Se formó como Consteladora Familiar, lo que le ha permitido ayudar a muchas personas y familias a comprender sus raíces, liberar bloqueos y reconciliarse con su historia.
Como Terapeuta Holística, integra diferentes herramientas energéticas y espirituales que facilitan el equilibrio interior y el despertar de la conciencia. Además, mi labor como profesora de yoga y de meditaciones guiadas me permite ofrecer espacios de conexión profunda, calma y autoconocimiento.
Mi propósito es claro: acompañar a las personas a sanar su vida y transformarla, reconociendo la fuerza que habita en su interior y guiándolas a vivir en armonía con su esencia y su propósito de vida.
Su libro, El dolor que no te pertenece es una guía de sanación sistémica para trabajar cargas heredadas, límites y destino personal.
Si estás lista para transformar estas heridas y dejar de cargar lo que no te pertenece, en mi libro «El dolor que no te pertenece» encontrarás un proceso de terapia sistémica para realizar en casa y sanar desde la raíz.
🔗 Toda la información aquí:👉 https://eldolorquenotepertenece.com/?sck=fb_miedoservista_1&utm_campaign=miedoservista1&utm_source=fb 💳Pago seguro/acceso inmediato.
Sin comentarios