Con tres años, sobrevivió al accidente en el que murió su madre, Jayne Mansfield. A sus 62, es la actriz mejor pagada de la televisión gracias a ‘Ley y orden’, donde lleva 27 temporadas interpretando a una detective que lucha contra delitos sexuales y que ha inspirado a generaciones de mujeres, incluida su amiga Taylor Swift.


Hargitay será la primera mujer en conducir los Emmy en 15 años. A lo largo de las casi ocho décadas de premios de la televisión, solo otras tres han tenido este privilegio: Ellen DeGeneres en 2001 y 2005; Heidi Klum —junto a Tom Bergeron, Howie Mandel, Jeff Probst y Ryan Seacrest— en 2008; y Jane Lynch en 2011.

“Pocas actrices han dejado una huella tan profunda en la televisión como Mariska”, justificó la decisión Jen Neal, vicepresidenta ejecutiva de eventos de la NBC. “Durante 27 temporadas, ha aportado fuerza, compasión y humanidad a uno de los personajes más queridos de la televisión. No podemos pensar en nadie más apropiado para celebrar el increíble legado de la televisión”, aseguró.

Neal ni siquiera mencionó el nombre del personaje al que se refería porque en Estados Unidos no hace falta aclarar que se trata de Olivia Benson, la fuerte, empática e incorruptible detective de Ley y orden a la que Hargitay ha interpretado desde 1999 en más de 600 episodios.

La línea que separa a la actriz de su personaje es más fina con cada nueva temporada. En la ficción, Benson lidera la Unidad de Víctimas Especiales de Manhattan, donde investigan los delitos de carácter sexual.

Antes del estallido del movimiento #MeToo, su personaje ya estableció la premisa de siempre creer a las víctimas y transmitió capítulo tras capítulo que la culpa de una agresión es exclusivamente del agresor. El efecto Olivia Benson fue tan brutal que no solo inspiró a mujeres a romper el silencio y buscar ayuda, sino que muchas buscaron esa ayuda en la propia Hargitay, que recibió miles de cartas de víctimas de violaciones y abusos.

“El hecho de que estas personas revelaran algo tan profundamente personal, a menudo por primera vez, a alguien a quien solo conocían como un personaje de televisión, me demostró lo desesperadas que estaban por ser escuchadas, creídas, apoyadas y sanadas”, aseguró en 2017.

En enero de 2024, ella misma compartió un largo ensayo con la revista People en el que revelaba un caso de violación que vivió en sus propias carnes:

“Un hombre me violó cuando tenía treinta y tantos años”, comenzaba. “Era mi amigo. Luego dejó de serlo. Intenté por todos los medios escapar. Intenté hacer bromas, ser encantadora, poner límites, razonar, decir que no. Me agarró de los brazos y me inmovilizó. Estaba aterrorizada. No quería que la situación escalara a violencia. Ahora sé que ya era violencia sexual, pero temía que se volviera físicamente violento. Me quedé paralizada, una respuesta común al trauma cuando no hay escapatoria. Me desconecté de mi cuerpo”, confesó días antes de cumplir 60 años. “Me siento renovada y rebosante de compasión por todas las que hemos sufrido. Y sigo en constante evolución, con orgullo”, concluyó su relato.

Mariska Hargitay/Olivia Benson ha inspirado a varias generaciones de mujeres que han tomado su liderazgo como ejemplo. Para muestra Taylor Swift, que ha pasado de ser superfan del personaje de Ley y orden —en 2014 le puso su nombre a una de sus gatas— a convertirse en una gran amiga de la intérprete —quien en 2023 le devolvió el gesto llamando Karma, título de una canción de Swift, a su nueva gata—.

No ha necesitado transformarse en una gran estrella de Hollywood para triunfar. En 2025, Forbes publicó que era la segunda actriz mejor pagada del año anterior, solo por debajo de Nicole Kidman y por delante de Scarlett Johansson.

“Es la actriz mejor pagada de la televisión por un amplio margen. Se calcula que gana unos 750.000 dólares por episodio entre interpretación y producción, así como una parte de los considerables beneficios de sindicación de la serie [la más longeva de la televisión estadounidense emitida en prime time]”, argumentó la revista especializada en negocios.

Interpretar a Olivia Benson le ha dado a Hargitay su fama, su inmensa fortuna —estimada en 100 millones de dólares—, su familia y una causa social que defender. Este lunes estará rodeada de colegas que ansían llevarse un premio a casa, pero ella es el ejemplo de que un único papel bien llevado puede cambiarte la vida mucho más que ganar un Emmy.

Con información de EL PAÍS.