En las tierras altas de Comitán, donde la neblina se enreda en los pinos y el tiempo parece detenerse, creció Rosario. Desde pequeña, se dio cuenta de que el mundo estaba dividido por muros invisibles: muros entre hombres y mujeres, y muros entre quienes tenían la tierra y quienes la trabajaban. Rosario era hija de los dueños, pero su corazón latía con la misma angustia que el de las mujeres indígenas que la cuidaban.
Rosario decidió que su destino no sería el de una mujer callada detrás de una ventana. Se convirtió en una de las escritoras más grandes de México, pero no escribió sobre castillos ni princesas; escribió sobre la realidad cruda de los Altos de Chiapas. Con obras como Balún Canán, desnudó la injusticia y le dio un nombre al dolor de los pueblos mayas y a la soledad de las mujeres mexicanas.
Pero Rosario no solo buscaba denunciar; buscaba transformar. Sus palabras eran como cuchillos que cortaban los prejuicios. Ella decía que «la palabra es el puente para que los hombres se entiendan», y luchó incansablemente para que las mujeres no fueran solo objetos de la historia, sino sus protagonistas. Fue embajadora, maestra y poeta, pero sobre todo, fue una mujer que nunca tuvo miedo de mirar sus propias heridas para sanar las de los demás.
Su vida fue una búsqueda constante de libertad, una libertad que ella sabía que solo se alcanza a través del conocimiento y la empatía. Murió lejos de su tierra, en Tel Aviv, cumpliendo su labor diplomática, pero sus cenizas regresaron a México para descansar en la Rotonda de las Personas Ilustres.
Dicen que en las noches de Chiapas, cuando el viento sopla entre los cafetales, se escucha el susurro de sus versos. Rosario nos dejó una lección eterna: que no basta con ver la injusticia, hay que tener el valor de nombrarla, porque lo que no se nombra, no existe, y lo que no existe, no puede cambiarse.
Nota Histórica: Esta historia está basada en la vida real de Rosario Castellanos (1925-1974). Fue una de las escritoras mexicanas más influyentes del siglo XX. Su obra es pionera en el feminismo mexicano y en la literatura indigenista, explorando las tensiones sociales y de género con una profundidad sin precedentes.
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