Laura Galván: la Gacela que no se rinde, desde La Sauceda, Guanajuato, sigue corriendo… pero no solo contra el reloj, sino contra la falta de apoyo que tantos atletas mexicanos enfrentan.
A sus 34 años, la fondista —campeona, medallista y orgullo nacional— vive una realidad dura: sin beca de alto rendimiento, con gastos que se multiplican y con la necesidad de trabajar para sostener su sueño olímpico rumbo a Los Ángeles 2028.
“El apoyo es fundamental, pero parece que en México nadie quiere apostarle al talento”, dice con la voz de quien no se rinde, aunque el camino pese.
Hoy, además de entrenar, vende frutas, verduras y miel de abeja de su propia marca, fruto del esfuerzo y la resiliencia que la caracterizan. “Sería bonito no tener que recurrir a otros ingresos, pero hay que enfrentar la vida como viene”, confiesa.
Laura corre por ella, por su familia y por todos los atletas que siguen soñando sin respaldo. Porque su historia no solo inspira… también exige un cambio.
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