«La violencia contra la mujer es una de las injusticias más antiguas y extendidas de la humanidad, pero al mismo tiempo es una de las que menos respuesta ha recibido», subrayó al publicarse el informe el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

Un informe de la OMS acusa una reducción anual de alrededor del 0.2 % en la agresiones en pareja durante las últimas dos décadas.

Alrededor de 840 millones de mujeres, una de cada tres en todo el mundo, sufrieron violencia de pareja o sexual en algún momento de su vida, advierte un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que también evidencia un muy lento avance en la lucha contra estos abusos.

El informe denuncia una reducción anual de solo alrededor del 0.2 % en la violencia de pareja durante las últimas dos décadas, un hecho que se destaca especialmente en este contexto. La publicación del informe se produce unos días antes del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer (25 de noviembre).

El estudio, con cifras completas hasta 2023, es el primero que la OMS publicó sobre esta cuestión en cuatro años, y por primera vez incluye estimaciones sobre violencia contra la mujer fuera del ámbito de la pareja.

Al menos 263 millones de mujeres la han sufrido, aunque la organización advierte que el número real puede ser mayor, ya que no hay datos completos de todos los países, según la OMS.

Pese a la clara evidencia de que hay estrategias efectivas para evitar la violencia contra las mujeres, el informe advierte que la financiación para estas iniciativas está desplomándose, lo que aumenta el riesgo para millones de mujeres y niñas», alerta la OMS.

Ninguna edad es ajena a los abusos, pero el estudio subraya especialmente la que sufren las adolescentes, con un 16% del total de chicas de entre 15 y 19 años, o 12.5 millones, que han sufrido violencia física o sexual por parte de su pareja en el último año.

Recomendaciones

A la vista de las cifras del informe, la OMS hace un llamamiento a que los gobiernos tomen acciones más decididas contra la violencia que sufren las mujeres, reforzando los programas de prevención o con la creación de una red de apoyo sanitario, legal y social a las víctimas y supervivientes.

También recomienda el refuerzo de leyes de empoderamiento de mujeres y niñas, y la inversión en sistemas de recogida de datos para medir