Este sector representan el 25% (30 millones) de la población mexicana, casi la misma proporción que la población económicamente activa.


En 2016, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, propuso otorgar 3,760 millones de pesos al Fondo Nacional Emprendedor para este 2017, un 47.8% menos que lo que recibió para ejercer en 2016, siendo éste el mayor recorte que ha sufrido desde su creación y convirtiéndose en un obstáculo para los mexicanos, entre 18 y 30 años de edad, quienes tienen como objetivo iniciar su propia empresa, según el estudio de Global Millennial Survey.

Entre los principales temores que los millennials tienen, y que probablemente disminuyen sus ganas de emprender, son la falta de inversión y de acceso a créditos en el país, y ya que, el concepto de innovación está centrado, por un lado, en un agente económico específico: el emprendedor, y por otro, en una realidad conocida por todos hoy en día: el crédito se está limitando la creación de nuevas empresas.

En México, los millennials representan 25% de la población, y usualmente buscan un trabajo flexible y agradable, que motive su creatividad y su sentido de innovación, pero muchas veces no lo encuentran. Esta situación lleva a muchos a buscar créditos y emprender en negocios propios. En México, las PYMES representan el 97% de la fuerza laboral nacional, generando ocho de cada diez empleos de acuerdo con el Reporte del Monitor Global de Emprendimiento, dándole un gran peso a la inversión y al crédito en el país.

Ahora bien, si en teoría el emprendimiento es un potencial generador de empleos e innovación, el panorama actual plantea retos importantes.

Hoy, los millennials cuentan con el respaldo de los fondos de garantía del INADEM a través del programa “Crédito Joven”, que ha tenido como objetivo otorgar créditos que van desde los 50,000 a los 150,000 pesos con una tasa de 9.95% y un plazo de cuatro años a los jóvenes emprendedores del país.

En este momento de crisis económica, en el que se perciben de forma más evidente los problemas financieros   en el país, la innovación puede ser una vía que contribuya con la salida de la crisis del sector empresarial, sí fomentamos la inversión de los millennials en créditos para emprender” aseveró, Edgar Muñoz, Director de Comunicación e Innovación.

Por ejemplo, la estructura de la industria moderna no podría haber sido fundada sin el crédito, y es que el talento en la vida económica avanza hacia el éxito sobre sus deudas. Así que, se considera evidente, la relación establecida entre el crédito y el desarrollo de innovaciones. Al cierre del 2014, más de 316 mil empresas tenían al menos un crédito vigente con alguna institución bancaria; entre ellas, el 96% eran PYMES y el 4% eran grandes empresas.

La innovación consiste en una nueva combinación de los medios de producción con el crédito, y la falta de éste en el país, afecta el crecimiento de las microempresas con un 22.7%, y para empresas pequeñas y medianas, un 24.4% y 24.0%, creando la necesidad de buscar nuevos programas y políticas que fomenten al espíritu empresarial a nivel nacional y local.