En los últimos años la competitividad y la globalización se han convertido en el reto más importante de las empresas, razón por la cual diversas organizaciones han optado en contratar los servicios de tercerización de personal con el objetivo de concentrarse en la parte medular y estratégica de su negocio.

Precisamente, la tercerización es un proceso mediante el cual una empresa —sin importar su giro o su tamaño— delega los procesos de la administración de personal a un tercero experto en la materia, desde el reclutamiento, selección, contratación, cálculo y pago de sueldos y entero de cuotas obligatorias a las diferentes instancias gubernamentales, hasta la conclusión de la relación laboral.
De igual modo, permite a las empresas contratantes de este servicio dedicarse íntegramente a las actividades productivas de su negocio, es decir, a aquellas que le agregan valor a su producto o servicio, para dejar las labores administrativas de personal en manos de especialistas en la materia.

Un ejemplo de ello es la maquila de nómina, proceso que todo negocio debe realizar, y el cual puede ser llevado a cabo por firmas especializadas en tercerización de capital humano, evitando así contingencias legales y laborales para quien contrata el servicio. Otro ejemplo es el reclutamiento y la selección de personal que, en la mayoría de los casos, conviene delegarlo a una empresa experta en conseguir al personal adecuado, en vez de hacerlo uno mismo.

También, el esquema de tercerización permite a los estudiantes y recién egresados integrarse a la vida productiva y obtener experiencia laboral; asimismo, a los adultos mayores les permite obtener una oportunidad de trabajo digno y seguro.

Todo lo anterior contribuye a incrementar la generación de empleos formales en nuestro país; como ejemplo de ello, en el mes de junio de 2016 se reportaron 18 millones 326 mil trabajadores asegurados en el IMSS, de los cuales, alrededor de 151 mil fueron trabajadores reportados dentro del esquema de tercerización por las 22 empresas afiliadas a la Asociación Mexicana de Empresas de Capital Humano (AMECH).

Estas cifras revelan que la AMECH, a pesar de contar solamente con 22 empresas asociadas dedicadas a la tercerización, contribuye de manera significativa en la creación de empleos y el fomento a la legalidad en este sector, debido a que todos sus miembros cumplen con estándares y certificaciones internacionales para comprobar que realizan sus actividades en apego a la ley.

En este sentido, la Secretaría del Trabajo y Prevención Social (STPS) y la AMECH mantienen una alianza enfocada a cumplir tres objetivos:

1. Dar claridad al marco normativo de la tercerización.
2. Legitimar el capital humano.
3. Promover la legalización del empleo informal.

En síntesis, la posición de la AMECH y sus asociados es apoyar a las autoridades en sus esfuerzos para reforzar la profesionalización de las relaciones laborales, promover el empleo formal y generar oportunidades para impulsar el desarrollo y competitividad en México.