Alimentos y bebidas con las que puedes combinar este alimento.


Para los antiguos griegos “el queso era un regalo de los dioses”. En la actualidad es uno de los alimentos favoritos, porque existen centenares de variedades de queso, diferentes estilos y sabores; además aunque los datos nutricionales del queso pueden variar en función de su contenido en grasa en general es una fuente rica en calcio, proteínas, y fósforo.

Por esa razón deben forman parte de una dieta diaria variada y equilibrada, Olivier Bert, Maestro Afinador de Quesos y fundador de Le fromager by Sabor y Carácter, recomienda incluir queso diariamente en tus alimentos, porque “los quesos son excelentes fuentes de fósforo y calcio. Estos dos minerales son elementales para formar y mantener la salud de tus huesos y dientes. En la infancia, pero también para los adultos”.

Si tu duda es qué tipo de queso puede incluirse en una dieta, el experto asegura que todos, el que más te guste, ya que sólo es cuestión de prestar atención a las variedades que hay y en función de su contenido en sodio, grasas y calorías, controlar la cantidad.

Porque existe una gran variedad de quesos y se varían dependiendo del grado de añejamiento, o curado, la procedencia de la leche usada, su textura o su contenido en grasa.

Respecto a las porciones que se debe comer, ya que tienen un alto contenido en grasa, recomienda comer unos 50 gramos a los hombres y 40 gramos a las mujeres diariamente. Lo mejor es variar los quesos, quesos frescos, pasta semidura, dura. “¡Esta regla vale también para variar los placeres y ofrecer siempre nuevas experiencias a su paladar!”, expresa.

Alimentos y bebidas para combinar 

“¡Respecto a los maridajes la verdad es que la única regla es que no hay regla!”. Sin embargo, lo más común es buscar un maridaje de equilibrio. Por eso, la idea es maridar un queso de aroma fuerte con una bebida o plato de fuerte intensidad, aconseja.

Por ejemplo, los quesos de tipo pasta a corteza lavada como el Livarot, el Pont l’Êveque, Epoisses, Maroilles se maridan muy bien con un vino tinto afrutado y robusto.

Para acompañar la selección se recomienda asociar el queso con un toque dulce como algunas frutas, mieles o mermeladas. Esta asociación atenuara el sabor fuerte en el paladar.