El principal problema de supervivencia de las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes) es el tiempo que deben esperar para recibir el pago de los canales de distribución a los que provee, de hasta 120 días, pero ante lo cual existen opciones de apoyo, como el factoraje financiero.

Así lo expuso el director general de Factor Expres, Enrique Presburger Cherem, quien dijo que actualmente, las Pymes que se desenvuelven en sectores de alimentos, autopartes, tecnología, servicios, comercialización, entre otros, tienen problemas para posicionarse dentro de un mercado consolidado.

Es común que los pequeños empresarios que tienen diversos canales de distribución (tiendas departamentales, de autoservicio, mayoristas o distribuidores) entreguen sus productos o servicios y deban esperar plazos muy largos para cobrar esos recursos.

“Supongamos que un micro empresario debe entregar sus productos semanalmente, teniendo que proveer sus servicios o productos; sin embargo, cobran cada 60, 90 o incluso 120 días”, lo que afecta o detiene el ciclo de distribución de la Pyme, ejemplificó.

Indicó que esta situación lleva a que las pequeñas empresas no puedan tener una vida promedio más allá de cinco años, pues comienzan a tener problemas estructurales que les impiden desarrollarse y cumplir con sus objetivos iniciales.

El también analista financiero planteó que es a partir de problemáticas de este tipo cuando surgen aliados financieros que se encargan, a través del factoraje financiero, de otorgar un crédito que no se basa en garantías inmobiliarias, sino en las facturas del producto/servicio que ya se entregó al cliente.

Esta opción permite al micro empresario tener acceso a ese flujo de efectivo que puede detener la ejecución de su plan de trabajo.

Propuestas así para las Pymes surgen a partir del análisis de problemas estructurales, permitiéndoles solucionarlo y plantearse como otros objetivos, la ampliación de su empresa dentro del mercado actual tan competido. agregó.