Laura Rodríguez, diseñadora y creadora de NON NUDE marca de moda mexicana especializada en lencería y prendas femeninas, hoy abre las puertas de su showroom en Tonala 109, en la colonia Roma Norte en la Ciudad de México.

Suena y parece sencillo pero quienes están o planean emprender un negocio saben a ciencia cierta que esta no es una tarea fácil, por eso es que en Liderazgo y estilo queremos destacar el trabajo de Laura Rodríguez quien a sus 24 años de edad tiene a su cargo a un equipo de 12 personas con quienes en diciembre pasado lanzó al mercado su marca y logró dar a conocer su primera colección: LOOLANKIL.

La colección está conformada por 38 prendas y cada una tiene un nombre maya para enaltecer el trabajo de la comunidad maya encargada de bordar las prendas. “El elemento más destacado en esta colección, es la intervención de artesanas yucatecas de la comunidad de Dzitnup Valladolid”, expresa la creadora de NON NUDE.

La idea de trabajar en conjunto con comunidades que saben diferentes técnicas textiles surgió hace dos años antes de que terminará la universidad, como una investigación en la escuela, explica.

Además del showroom que hoy abre sus puertas, Laura Rodríguez comenta que también podemos comprar sus diseños por Internet, en los bazares en dónde estará presente y que aunque por el momento sólo vende en la Ciudad de México, en el corto plazo estará comercializando sus prendas en San Miguel de Allende y Querétaro.

“Tenemos que conservar esta riqueza artesanal para que nuevas generaciones conozcan la maravilla textil que se produce en México, por eso busqué comunidades indígenas que no tienen mucha difusión como Oaxaca y Chiapas. Por el momento trabajo bordados pero también busco implementar la parte de tejidos, tenemos algunos de artesanos hindús son técnicas de seda cruda tejida artesanalmente”.

A Laura le llama mucho la atención diseñar para la silueta femenina, intentó hacer ropa para hombre pero, asegura, que no es su fuerte. Enmarcar ciertas partes de la silueta femenina y darle un toque diferente, es su objetivo, así como destacar la sexualidad con un toque único, con cortes más interesante, “no sólo mostrar por mostrar”.

Su lencería está diseñada para cuerpos latinos, más bien en el concepto curvy, tienen tallas 11, porque busca hacer tallas reales, enfocadas en mujeres curvilíneas.

El significado de su colección. La mujer por naturaleza tiene una gran fortaleza interior, la cual llamamos LOOLANKIL, traducida del maya significa “florecimiento” que representa una constante transformación.

Cuando las flores llegan a su máximo esplendor la mujer también lo hace por medio de su vestimenta con plena identificación de ser y el proceso de empoderamiento que la caracteriza.

Por ello, NON NUDE surge de la descomposición de la desnudez y busca resaltar en sus prendas la silueta y sensualidad, vistiendo el cuerpo femenino con delicadeza.

La colección LOOLANKIL cuenta con una transición de una mujer sencilla con prendas básicas hasta simbolizar a una mujer samurái que florece entre los textiles con raíces mayas y las siluetas japonesas de las guerreras onna bugeisha.

Las dificultades del emprendimiento

Laura Rodríguez platica sobre las múltiples dificultades que encontró en el camino para comenzar con su negocio. La primera de ellas fue la dificultad para contactar a las comunidades indígenas expertas en técnicas textiles, por medio del gobierno.

Por lo que tuvo que viajar a Oaxaca y Chiapas con sus propios recursos para buscar a las comunidades expertas en técnicas textiles. Una vez que dio con ellas se dio cuenta que sólo se conocen en el mercado tres o cuatro técnicas de las muchas que hay. Razón por la que la mayoría de las artesanas desertan de esta labor o las nuevas generaciones ya no quieren continuar con este trabajo porque no les pagan o no reciben un pago justo.

“Es difícil encontrar el apoyo por parte del gobierno para encontrar comunidades en donde trabajan el bordado y que no tienen difusión, porque las instituciones que se encargan de contactar con estas comunidades parecen ser muy celosas de este mercado».

También, en este corto tiempo que ha trabajado para dar a conocer NON NUDE ha aprendido a no confiar en todos, porque su experiencia le ha mostrado que hay, como en todos los negocios, personas maleadas.

Por ejemplo, buscó apoyo como Pymes en el que fue el Inadem, pero supo de algunos plagios y esto le género desconfianza, por lo que descartó ese plan. Después acudió al Instituto de Pueblos Indígenas, y ahí se encontró como primera impresión con una cantidad considerable de carteles donde reclaman pagos atrasados las comunidades indígenas. Y una vez que intentó llegar a alguna comunidad por medio de ellos, los trámites burocráticos y la atención de los encargados de este proceso terminaron por darle desconfianza.

“Todo lo que he hecho ha sido gracias al apoyo de mi familia, ellos han sustentado la marca en lo que despega y comienza a dar frutos para sostenerse”, explica.

Al mismo tiempo que intentó buscar recursos externos a su familia, ha tenido que aprender a llevar a la práctica sus finanzas, manejo de personal y lidiar con el tema de su edad, porque con sólo 24 años de edad se ha encontrado con que para algunas personas no tiene la suficiente experiencia para dirigir su negocio.

Reconoce que se necesita mucha preparación emocional y buen aprendizaje de las clases de la universidad para ser capaz de dirigir a tu equipo, además de tener fe en uno mismo y mucha paciencia, esos cuatro aspectos son los que llevan a lograr los objetivos. “Si no tienes fe en ti mismo, cualquiera puede desmotivarte y acabar con tu proyecto”.

NON NUDE surge de la palabra desnudez, que a través de cada estilo y diseño busca enaltecer la silueta femgenina, en especial de la mujer mexicana.