Un método creado por el psicólogo catalán Enric Corbera, y su equipo de especialistas, que sirve a emprendedores, empresarios, e individuos  para que aprendan a manejar el estrés y los conflictos entre otros ámbitos humanos y lograr mejor calidad de vida.


Dado que en la empresa, las personas pasan la mitad de sus vidas en el trabajo, hoy se hace apremiante como lo señala la Organización Mundial de la Salud, que las empresas propicien espacios saludables y de bienestar para prevenir problemas de salud en el ambiente laboral. Estudios revelan que siete de cada diez trabajadores, presentan altos niveles de estrés y por ende enfermedades relacionadas a esta causa.

En la investigación también se revela que  alrededor de 4 de cada 10 trabajadores creen que el estrés no se gestiona adecuadamente en su lugar de trabajo. y el  3,5% de los hombres y el 6,5% de las mujeres indican que tienen depresión o sienten tristeza.

El Psicólogo, catalán, Enric Corbera, creador del método de la Bioneuroemoción, considera que un factor importante en el avance humano, tanto en el ámbito personal como en el profesional, es la responsabilidad emocional, la cual tiene igual o más importancia que la responsabilidad operativa. Se estima de acuerdo con investigaciones sobre el comportamiento psicológico, que el 75% de los fracasos humanos individuales o grupales no son atribuibles a la falta de capacidad técnica, sí no de una actitud inadecuada, muchas veces enraizada por una mala gestión de los conflictos.

En este contexto, la Bioneuroemoción, es una potente herramienta, que se encarga del autoconocimiento y la auto-responsabilidad emocional. Este método ofrece recursos para gestionar sus dificultades por sí mismas, logrando de ese modo que puedan realizar cambios positivos en su vida de una manera más adecuada, resolutiva y saludable, agrega, el psicólogo.

Esta metodología persigue trascender las creencias individuales, familiares y culturales inconscientes, con el objetivo de lograr la libertad emocional. Promueve una visión en la que todo lo que vivimos tiene que ver con nosotros. Por ello, podemos dejar de ser víctimas de una situación ya que tenemos el poder de transformarla mediante el cambio de percepción.

Sostiene que para entender mejor cómo funcionan las emociones hay que comprender la siguiente analogía: “Cada persona es un jardinero, la mente es un campo, las semillas son los pensamientos y todo esto se riega con las emociones. Por lo tanto, es vital hacer consciencia de la importancia que tiene gestionar las emociones, porque estas son el alimento que hacer crecer nuestras experiencias y se anclan en nuestro sistema neurológico y  están condicionando mi forma de ver y entender la vida.

‘’En vez de ignorarla y apartarte, o bien vivirla desde el victimismo, el método propone  una tercera opción: vivirla como una oportunidad de conocernos mejor a nosotros mismos’’. Para ello, guiamos a la persona en una situación de estrés o conflicto a través de los siguientes pasos:’

 1. Cuestionarse: ¿Hasta qué punto lo que veo es cómo es? ¿En qué grado lo estoy interpretando? ¿Qué hago yo para mantener este conflicto? Mediante este tipo de reflexiones, podemos empezar a ser capaces de actuar de una manera más responsable . Al poner en duda nuestra propia percepción nos permitimos la opción de comprender que aquello que nos pasa nos trae una información importante para favorecer nuestro desarrollo personal.


2. Describir: Habitualmente, ante una situación de dificultad no podamos ver con claridad la información que está ahí, precisamente porque pone en jaque nuestras creenciasEsto se consigue mediante un ejercicio descriptivo, libre de adjetivos, interpretaciones y justificaciones.  La descripción nos obliga a despojar la situación de aquello que nosotros personalmente le estamos añadiendo, pues nos invita al desapego, haciendo que sea mucho más complejo de lo que parece; la incomodidad que podamos sentir durante el proceso es la que nos dará la primera pista sobre lo que realmente nos afecta.


3. Aprender y comprenderAprender es detectar que lo que nos molesta de los demás resulta ser un conflicto entre nuestras propias creencias.  Aprender implica aceptar la posibilidad de que lo que nos sucede es necesario para que podamos conocernos y comprender, por tanto, que no es el mundo el que debería comportarse de otra manera, pues no somos víctimas sino responsables directos de lo que nos sucede y por ello poseedores de la posibilidad de cambiarlo.

4. Identificar que el tipo de experiencia que vivimos es una resonancia o un eco de una información presente en nuestra historia familiar, nos ayuda a comprender en profundidad para qué vivimos dicha experiencia, ya que al hacer consciente esta información familiar, podemos liberarnos de condicionamientos inconscientes.