Manuel Trevilla, ahora CEO de StoreLevel pasó por uno de los retos más importantes en su
vida como emprendedor: tener una empresa propia recién cumplía la mayoría de edad.
Comenzó con un gimnasio a los 18 años al mismo tiempo que estudiaba la carrera de
Marketing y al final de 2015 ya contaba con cuatro proyectos empresariales.
Esto lo ha llevado a desarrollarse como emprendedor a muy corta edad, trasmitiendo a los
más jóvenes el entusiasmo por adentrarse al mundo de los negocios. Por ello Manuel, nos
comparte las tres principales actitudes que impulsan el desarrollo de los emprendedores:

Autoconfianza
Cuando se toma la importante decisión de emprender, fortalecer la autoconfianza y tener
en mente el deseo de una superación personal constante, son actividades que deben estar
presentes en quienes desean crear una empresa, ya que se verán enfrentados a un
cúmulo de adversidades y obstáculos que podrán resolver si creen en sí mismos y en sus
capacidades.

Resiliencia
Un emprendedor debe comprender las características y necesidades del entorno, siendo
capaz de detectar oportunidades de negocios donde pareciera que la mayoría no las
encuentra y con esa motivación luchar y defender sus propias ideas.
Tener la motivación de continuar haciendo las cosas sin importar lo que pueda pasar.

Liderazgo
Es importante la capacidad de comunicar lo que haces con un equipo de trabajo que se
motive a trabajar junto a ti por el mismo beneficio.
Hoy, se necesita un liderazgo colaborativo, lleno de humildad, integridad y confianza que
les permita caminar de la mano.