Estar en armonía con uno mismo por dentro y fuera es uno de los grandes retos en la  actualidad, sobre todo porque existe la necesidad de no dañar más nuestro entorno. Es por lo anterior que en el mundo de la belleza y cuidado de la piel destaca Burt’s Bees, que por más de 30 años ha ofrecido productos naturales y amigables con el medio ambiente.

Todo comenzó en el patio trasero de un apicultor

En 1984, en el patio trasero del apicultor Burt Shavitz en Maine, Estados Unidos, y la artista Roxanne comenzaron la historia de Burt’s Bees con, una premisa: “Lo que te pones en el cuerpo debe estar hecho de lo mejor que ofrece la naturaleza”.

El compromiso de la marca es volver al mundo un poco más verde y más limpio, haciendo lo que las abejas hacen mejor: trabajar duro en productos naturales que agraden a la gente, compensando el impacto ambiental de las siguientes maneras:

Huella de pisada operativa (huella de carbono): Burt’s Bees obtuvo la certificación de uso neutral de carbono de CarbonNeutral Company y compró Certificados de

Restauración de Agua de la Bonneville Environmental Foundation, devolviendo millones de galones de agua —el equivalente de su propio consumo— a reservas de agua como el Río Colorado.

Contribuyendo a esta labor, Burt’s Bees ha disminuido su consumo de energía y desde hace 6 años ha dejado de enviar desechos a tiraderos/rellenos sanitarios. El objetivo es llegar al 100% de neutralidad de huella de carbono en el año 2020.

Empaque responsable: Los envases están diseñados conscientemente,  incluyendo el uso de material Reciclado Posterior al Consumo (PCR según sus siglas en inglés).

Actualmente, los empaques primarios promedian un contenido de PCR del 30%, los empaques secundarios promedian 45% y las botellas promedian 60%.

Además, Burt’s Bees se esfuerza por hacer a sus empaques tan reciclables como sea posible, y han eliminado el exceso de envase de muchos de sus productos – en algunos hasta un 50%.

Ayuda a la conservación de las abejas: Las abejas no sólo proveen de materiales preciosos que dieron origen a la marca sino que también son fuente de inspiración para la filosofía detrás de Burt’s Bees. Conscientes de la importancia de estos insectos para la agricultura y la alimentación global, la marca ha tomado como una de sus responsabilidades el contribuir a iniciativas que promuevan la conservación de las abejas.

En este orden de ideas, la empresa destina fondos para la creación de campos de cultivo que sean más amigables con los polinizadores, como lo recaudado (más de un cuarto de millón de dólares) por su reciente campaña Bring Back the Bees.

Su filosofía se llama The Greater Good (El bien mayor); y es así como la compañía ayuda a cambiar el mundo. “Bueno para las personas, bueno para nosotros, bueno para elmedio ambiente”.

Responsabilidad Social Corporativa

En el 2007, Burt’s Bees estableció The Greater Good Foundation (La Fundación del Bien Mayor), una organización de caridad no lucrativa, diseñada para impulsar su misión de cuidado responsable del medio ambiente.

The Greater Good Foundation potencia iniciativas ecológicas no lucrativas cuyos esfuerzos inspiran, particularmente en las áreas de protección de las abejas melíferas, apoyando la agricultura sustentable y el respaldo a la comunidad local de Durham. Desde su creación, The Greater Good Foundation ha donado $1.2 millones de dólares.

Burt’s Bees + Sustentabilidad

Burt’s Bees es una referencia mundial como compañía eco-amigable de la salud y la belleza. Cuenta con productos y fórmulas que contienen en promedio un 99% de ingredientes naturales, y un portafolio de más de la mitad de los productos que poseen el 100% de materias primas de origen natural.

Las acciones de sustentabilidad de Burt’s Bees siguen la dirección marcada en el documento Metas de Sustentabilidad 2020, que marca el camino a recorrer para lograr los objetivos que la compañía se ha trazado en términos de sustentabilidad para el año 2020.