Hoy en día con toda la información y los acontecimientos que surgen día a día y minuto a minuto, es difícil no sentirse agobiada (o). Hoy podemos enterarnos de lo que pasa en todo el mundo en cuestión de segundos y simplemente puede ser demasiado.

Lo anterior se suma a la vida diaria llena de responsabilidades familiares, sociales, económicas, laborales, además de todas las cosas que no podemos controlar, situaciones que salen de nuestras manos y que son inesperadas. Lo que llamó yo, el lado sombrío y oscuro de la vida que va siempre de la mano.

Muchas veces todo lo anterior, puede distorsionar y empañar nuestro estado de ánimo, nuestras ganas de seguir adelante y entrar en un círculo vicioso de desmotivación y piloto automático. Esto a la larga es una combinación explosiva-negativa que impedirá que nos sintamos felices.

Pero, si hay tantas cosas que no podemos controlar, tanta incertidumbre, violencia e injusticias en el exterior y muchas veces en la vida de cada una (o), así como una carga grande de obligaciones y actividades por cumplir, ¿qué podemos hacer para sentirnos bien y animarnos al éxito y la felicidad?

Qué tal hacer una lista escrita en la cual hagamos consciente lo que sí tenemos y nos agradezcamos por tenerlo, tal vez de principio solo vengan a la mente cuestiones materiales o físicas o tal vez nada, lo importante es darle una significado más profundo que nos permita conectarnos con un sentimiento positivo de agradecimiento y plenitud con todo lo que damos por hecho.

Tal vez no estamos donde queremos estar, tal vez hemos hecho malas decisiones o hay cosas que no nos gustan pero creo que de vez en cuando ayudarnos a nosotros mismos a mirar una perspectiva enteramente existencial en la cual la vida misma es el regalo diario, puede ayudarnos a reconectarnos con lo más básico que en realidad es lo más importante, la sensación de estar aquí viviendo, los vínculos con las personas que amamos y las emociones agradables que tengamos guardadas. Esa fuerza interior que nos hace en realidad estar vivos y sobrevivir a todo lo que hemos pasado.

Un diario de gratitud puede ser una opción para recuperar la motivación perdida y así generar retos emocionales que nos ayuden a salir de estados de intranquilidad emocional o desconexión con nuestra vida y logros.

¿Qué tanto en realidad me conecto con lo que soy? Pareciera que el bombardeo publicitario de lo que es la felicidad nos aleja de lo único que en verdad nos puede hacer sentir mejor, eso es nosotras (os) mismas.


Para contactar a la Mtra. Tania Padilla Mallen. Directora del centro de análisis psicológico, escribe a www.quieroconocerme.com