La adicción a las drogas, también llamada “trastorno por consumo de sustancias”, es la dependencia de medicamentos, sustancias legales – como el alcohol y la nicotina – o ilegales. Puede causar consecuencias graves a largo plazo, incluso problemas con la salud física y mental, las relaciones, el empleo y la ley.

Una de las formas para detener este flagelo universal, está en ayudar a las personas que adquieren una adicción. Para ello, te damos información relevante, para que puedas detectar cuando estás en presencia de un adicto y cómo ayudarlo.

El primer paso es reconocer los síntomas o las conductas de la dependencia en familiares, amigos y colegas. En el caso de un adolescente, a veces es difícil diferenciar el mal humor o la angustia normales de su edad, de los signos del consumo.

Los posibles indicios de que una persona está usando drogas son:

  • Problemas en la escuela o en el trabajo: ausencias frecuentes de las clases o del trabajo, desinterés repentino en las actividades escolares o laborales, notas más bajas o disminución del desempeño en el trabajo
  • Problemas de salud física: falta de energía y motivación
  • Aspecto descuidado: falta de interés en la ropa, el aseo personal o la apariencia
  • Cambios de conducta: esfuerzos exagerados por prohibirles a los familiares la entrada a su habitación o ser reservado/a con respecto a dónde va con sus amigos; o cambios radicales de conducta y en las relaciones con familiares y amigos
  • Gasto de dinero: pedidos repentinos de dinero sin explicación razonable; o descubrir que falta dinero o que lo han robado, o que han desaparecido objetos de la casa, lo que indica que probablemente los hayan vendido para sustentar su vicio.

Los signos de consumo o intoxicación en una persona varían de acuerdo al tipo de sustancia. Sin embargo, los más recurrentes son:

  • Euforia, exaltación o sensación exagerada de bienestar
  • Ideas delirantes y alucinaciones. Paranoia
  • Pupilas dilatadas o contraídas, ojos rojos, Movimientos involuntarios de los ojos (nistagmo)
  • Cambios de conducta o estado de ánimo, irritabilidad, impulsividad, depresión.
  • Afectación en los sentidos: percepción más intenta o alterada
  • Mayor energía, apetito y deseo sexual. Agitación
  • Problemas de atención, concentración y memoria. Coordinación y movimiento deficiente o involuntario.
  • Evidencias en el cuerpo: marcas de agujas, piel dañada alrededor de la nariz
  • Desinhibición, juicio deficiente, inconciencia
  • Somnolencia e insomnio

Es importante recordar que los adictos no pueden controlarse frente a la droga y es probable que continúen usándola a pesar del daño que les causa a ellos y sus seres queridos. Sienten un deseo intenso e incontrolable de consumir, razón por la que la mayoría de las personas necesitan ayuda para dejar el vicio, porque no pueden hacerlo por sí solas. Generalmente niegan que tienen un problema y se muestran reacias a buscar tratamiento.

Se necesita ayuda médica, así como el respaldo de familiares, amigos, grupos de apoyo y un programa de tratamiento organizado para superar la adicción a las drogas y mantenerse alejado de ellas.

Mayo Clinic se ha enfocado en las necesidades de sus pacientes por más de 150 años. Es la primera y más grande institución de práctica médica sin fines de lucro en el mundo.