La necesidad de tener un espacio óptimo para trabajar ha estado presente desde el siglo XIX y se ha adaptado a las demandas del tiempo y la sociedad.

Las transformaciones presentes a través de la historia han perseguido los mismos objetivos: mejorar la calidad de vida de los trabajadores e incrementar su productividad.

En un inicio las oficinas tradicionales buscaban reunir a los empleados en un mismo recinto pero en la actualidad se le da mayor importancia al home office.

“Encontrar el equilibrio entre la vida laboral y la personal es una constante en nuestra época. Entre el tráfico en los trayectos, satisfacer las solicitudes de los clientes, atender a la familia y procurar tiempo al ocio,  este tipo de alternativas se vuelven cada vez más atractivas. Gracias a los avances tecnológicos y la conectividad, es decir, ambiente 4.0, las organizaciones llegan a incrementar su productividad hasta 70% al optimizar su modelo de negocio, procesos y eficiencia corporativa”, afirma Alfonso Romero, CEO de Izertis México.

La transformación digital hace que la cuota de mercado de las empresas aumente (41%), que los clientes participen más en los canales digitales (37%), que la moral de los empleados crezca (37%) y que los ingresos por cliente sean superiores (32%), según el estudio The state of digital transformation.

Por otra parte, migrar al ámbito digital permite que las organizaciones implanten el home office y con esto, obtengan ahorros anuales de hasta 60% en materia de costos en renta de espacios, mobiliario y electricidad.

Referencias:

  • Altimeter Group. “The state of digital transformation”. Encuesta 2016.
  • Trujillo, Juana Cecilia. “El teletrabajo: su impacto en las organizaciones, los trabajadores y la sociedad”. UDLAP. 2016.