Si bien la joyería no es un producto que nos haga falta para sobrevivir, como lo es la comida, el agua, el aire, etcétera, déjenme les cuento que sin duda, es un básico para nuestra vida en sociedad, en el outfit de cada mujer para su día a día.

No importa el nivel socio económico, al pensar en qué te vas a poner, inmediatamente piensas con qué aretes o collar lo vas a usar, volteen a ver a cada mujer que se les aparezca en el camino, al menos un dije, un par de arracadas o un anillo van a acompañar su vestimenta.

Como siempre digo: Hasta en la joyería hay niveles. Entiendo que no todo mundo puede comprar joyería de metales preciosos o de marcas de renombre, por eso se vale usar de todo, hay cosas maravillosas handmade y únicas, pero hay que saber llevarlas para no echar a perder ni lo lindo de cada pieza, ni nuestro look.

Por todo esto, me parece importante dar algunos tips para saber usar los accesorios, identificarlos y saber en qué debes fijarte a la hora de comprarlos, no voy a entrar en detalles de qué marcas valen la pena o no comprar porque eso depende de lo que cada quien busca y a lo que cada una le da valor.

En esta ocasión, tampoco involucraré a la Alta Joyería, que es punto y aparte, porque es un segmento especial con características tan exquisitas que a veces parecen fuera de lo terrenal, sin mencionar, que es un tipo de objetos sólo accesibles para un porcentaje mínimo de la población.

Hablaremos de lo que más se usa, lo que más vemos en los aparadores y los conceptos básicos de cada tipo de joyería.

Joyería fina

Dentro de este concepto entra toda la joyería que está hecha a base de oro con o sin piedras preciosas. La joyería fina comercial es normalmente muy discreta, no pesada, para no elevar tanto su valor. Puede ir adornada de diamantes muy pequeños (ojo: el diamante es la piedra, el brillante es un corte de los tantos que hay para esas piedras, lo correcto es decir diamantes), esmeraldas, rubies, zafiros y diversidad de piedras; van bien a todo tipo de piel y es apta para todas las edades y para casi todas las ocasiones (hasta para quienes practican deportes extremos, aunque es mejor no usarlos en estos casos).

Un dije discreto, un par de aretes o arracadas pequeñas de oro, son generalmente diseños atemporales, o sea, que no pasan de moda y se pueden usar desde un día normal de juntas, oficinas, día de escuela, hasta en un evento más social. Es bueno invertir en este tipo de piezas en tu colección, no sólo te sacan de cualquier apuro a la hora de combinar, sino, con los debidos cuidados, vas a poder heredarlas a tus hijas porque no pierden su valor como otras hechas de diferentes materiales.

Te recomiendo que compres con proveedores de confianza, porque en este negocio, como en muchos, la ética de lo que te venden depende de cada proveedor, verifica que en tu nota de compra siempre vayan anotadas las especificaciones completas de las piezas que compras (como el kilataje del oro y la calidad de las piedras), así como los datos completos del proveedor, en caso de cualquier reclamo, es quien debe hacerse responsable.

Una joya real de oro, jamás va a perder su color, puede perder su brillo con el uso, pero no ¨despintarse¨.

El mantenimiento es muy simple, hay productos especiales en el mercado para limpiar joyas, o con una franela muy fácil le puedes dar brillo. Si se raya, solicita mantenimiento más profesional a tu joyero, por ejemplo, cada seis meses o cada año. Si no tienes a alguien de confianza, escríbenos y solicita el servicio.

Joyería de plata

Va bien con un estilo más casual, aunque también algunas ejecutivas la usan en la oficina, también para una ama de casa, coqueta, bien arreglada en su día a día, hace la diferencia en su apariencia llevar un accesorio de plata.

Una verdadera joya de plata con un precio razonable no va a ser tan pesada, justo para tener precios accesibles, lo más común es que las piezas sean ligeras, por eso es importante que si ves algo plateado y te dicen que es plata siempre revises que esté quintada (estampada) en la parte de atrás, la ley de la plata, la pureza, debe indicar si es .925 o .999 o .950.

Por desgracia, no es garantía encontrar esos quintos y que no sea lo que te dicen, por ello también debes elegir bien en dónde haces tus compras, si vas a invertir tu dinero, haz que valga.

En cuanto a cuidados. Guarda cada pieza de manera que no choquen unas con otras, si es posible límpialas antes de guardarlas; si vives en un lugar húmedo, es posible que se manchen más rápido, envolverlas en una tela o guardarlas individualmente en una bolsita de plástico retrasará ese proceso.

Limpia tus piezas de plata de vez en cuando para lustrarlas e impedir que con el desgaste pierda su atractivo. También si te gusta, mandarlas a abrillantar cada cierto tiempo, acude con tu proveedor de confianza o llámanos.

Fashion Jewellery

Este concepto tan de moda en los últimos años, se refiere a aquellos accesorios que están fabricados a base de plata, latón o de cobre, pero están cubiertos de metales preciosos, o sea, con baño de oro o baño de plata (esto no quiere decir que le pongan una hoja de oro o de plata encima, son micro partículas que se adhieren a través de líquidos y químicos combinados con electricidad por medio de una técnica llamada electrodeposicion).

En esta categoría entran varios estilos, algunos más clásicos y otros más exuberantes; en algunos países, como Brasil, les llaman “semi joyas o bijouterie” y pueden llevar o no piedras naturales, preciosas o cristales para resaltar su diseño.

Si la imagen que quieres dar es de una persona discreta en los negocios y seria para llevar asuntos importantes, por más abierta que sea la mentalidad hoy en día, hay estereotipos que consciente o inconscientemente, envían mensajes al cerebro de los otros y nos vuelven más aceptados o no, en diversas áreas, así que llevar puesto algo más discreto para reuniones de negocios o en oficina es lo que funciona mejor.

Usa las piezas más extravagantes para una reunión social, con amigas, una fiesta, una noche; si usas una gargantilla de tamaño generoso, cuida no llevar aretes grandes ni largos y viceversa, no importa la edad que tengas, cuida no demostrar exageración, promovamos el buen gusto.

La desventaja de estas piezas, son los cuidados: ni un baño de oro ni uno de plata son eternos y más si son piezas que usas diario y con ellas te lavas las manos, te pones crema, perfumes, etcétera. Todo eso debe evitarse para retrasar el desgaste.

Cuida este tipo de piezas, limpiando la grasa o huellas de dedos que les quedan al final del día con una prenda de algodón suave o franela, sin colocar ningún tipo de químicos para que la duración del recubrimiento permanezca durante más tiempo.

Cuando ya no haya más que hacer y el recubrimiento se haya desgastado casi por completo, debes llevarlo a tu joyero de cabecera o si da el servicio, al proveedor que compraste para que lo recubra de nuevo. Es importante que sepas que el precio de un baño de plata o un baño de oro, nunca va a ser como si fuera una pieza hecha en su totalidad de oro o de plata, ten cuidado con lo que pagas.

Joyería artesanal

Suele estar hecha de diversos materiales, desde telas, plásticos, cristales, elementos metálicos, etcétera, si tu estilo es más bohemio, está bien, pero es más adecuada para eventos informales o fines de semana.

En lo personal a este segmento me gusta decirle accesorios, no me gusta llamarlo joyeria, de hecho, a mi gusto merece llamarse joya sólo aquella que trasciende a través del tiempo y enamora a primera vista, pero ese concepto es muy personal y seguramente también, muy polémico.

Y tú, ¿qué valor le das a la joyería en tu vida? ¿En qué te fijas cuando quieres comprar joyas o accesorios? ¿De qué materiales te gusta más?


Fátima Castelán es la directora y fundadora de la compañía que ostenta su nombre. Pertenece a la tercera generación de una familia mexicana experta en el manejo de metales preciosos y nobles, por lo que el conocimiento de la industria joyera es parte intrínseca en su formación personal y profesional.

Contacto:

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