Sabes cuáles son los alimentos vivos que te dan vitalidad y por qué debes evitar comer lo primero que tengas a la mano.


Hablando de que todo en este mundo es energía que vibra con una frecuencia específica, en el caso de nuestro cuerpo,  el principal generador de energía en nuestra vida es la comida, convirtiéndose en la fuente principal que genera y renueva nuestra vitalidad. Por esa razón, los alimentos son un factor determinante para definir nuestro estado de ánimo y salud.

Además de que es importante no pasar mucho tiempo sin comer, al momento de alimentarnos debemos elegir lo que realmente nos da energía de calidad, aunque es muy fácil elegir una dona y un café para un desayuno, debemos tener en cuenta lo que pasa cuando comemos estos alimentos, ya que sólo estamos comiendo una fuerte cantidad de azúcares y cafeína, lo que en efecto nos levantará el ánimo y dará energía pero instantáneamente, porque se trata de una energía falsa compuesta por alimentos procesados sin calidad de nutrientes, lo que ocasionará que en dos horas ocasionará pesadez y nos dejará sin energía.

Una fuente verdadera de energía son las frutas y verduras porque son alimentos naturales, los cuales al procesarse en nuestro cuerpo proporcionará una fuente real para continuar con las actividades del día a día de una forma sana que dan salud y bienestar a largo plazo.

Todos conocemos el famoso dicho que dice “eres lo que comes”, por eso debes hacer un recuento de lo que comes, para saber si realmente estás ingiriendo comida de calidad o sólo comes lo primero que se te antoja sin ser consciente de las consecuencias en tu salud o bien si tal vez comes sólo por llenar vacíos, los cuales también pueden ser emocionales (pero este es otro tema, los vacíos emocionales que llena la comida), bien sea cual sea el motivo ten presente que siempre será mejor comer alimentos vivos. A continuación cinco recomendaciones para cambiar poco a poco nuestros hábitos alimenticios y darle energía de calidad a nuestro cuerpo.

  1. Come más alimentos vivos (frutas y verduras sin cocer).
  2. Haz un diario de comidas y revisa qué comidas hacen que te sientas demasiado pesada.
  3. Elige cada vez mejor, por ejemplo, si comes una dona todos los días, ahora reduce ese consumo.
  4. Come lo necesario, pregúntale a tú cuerpo si está satisfecho es sabio y sabe hasta donde comer
  5. Cuando sientas que te falta energía no recurras a fuentes de comida falsa (alimentos procesados), mejor elige alimentos vivos, como nueces, zanahorias o arándanos.

Mónica Velez es Terapeuta y su correo de contacto es monicavelezn@hotmail.com