Te encantará saber que para alejarte del sedentarismo no es necesario hacer ejercicio, la Línea Bienestar Duché te comparte algunas claves y recomendaciones.


En México 56% de los mayores de 18 años son inactivos físicamente. ¿Eres uno de ellos? Estás muy a tiempo de darle un giro a tu rutina. Te decimos cómo lograrlo.

 En sus marcas…

Antes que nada, es importante que sepas que la actividad física no es sinónimo de ejercicio y es muy probable que esta sea la razón por la que empieza la resistencia a movernos. La primera se refiere a cualquier movimiento que se produce por el sistema músculo esquelético que exige un gasto de energía; mientras que el segundo implica planificación, estructura, repetición y debe tener ciertos objetivos encaminados a la mejora o mantenimiento de aptitudes físicas, de acuerdo con información de la OMS.

Uno de los mitos más comunes sobre el tema es que se requieren equipos especiales o lugares específicos para activarnos, pero no es así acaso ¿necesitas zapatos o ropa especial para subir escaleras, para barrer tu casa, para jugar con tus hijos, sacar a pasear a tu mascota o ir al súper, caminar un par de cuadras y cargar las bolsas?

Lo que requieres es tomar la decisión de moverte de tu zona de confort y verás cómo tienes más energía durante el día.

Listos

Pero si te preguntas por dónde empezar, la OMS sugiere como rutina para mejorar y mantener una vida sana, ocupar 30 minutos de actividad física moderada (que se acelere tu ritmo cardiaco con poco esfuerzo) cinco días por semana. No necesitas dedicarle ese tiempo “de corrido” a tu activación, puedes acumular esos minutos a lo largo de todo el día.

Te damos algunas sugerencias: caminar a paso rápido durante 10 minutos en la mañana, otros 10 en la tarde después de la comida y quizá te puedas consentir por la noche al poner tu música favorita y bailar 10 minutos más; o bien hacer tus tareas domésticas, que seguro te toman más de los 30 minutos. ¿Ves que no es tan complicado?

Comienza poco a poco y verás los cambios que esto produce no sólo en tu bienestar físico sino también en tu ánimo y tu salud mental; se ha demostrado que para adultos y adultos mayores funciona como momento de socialización y esparcimiento capaces de contribuir al tratamiento de trastornos como la ansiedad o la depresión.

Fuera

Ahora que sabes que la actividad física puede ser un gran aliado para evitar enfermedades no transmisibles y para generar un bienestar integral, también puedes incluir alimentos que te permitan tener energía y que cuiden tus articulaciones.

Como lo es Oseagel un producto que se disuelve en tu bebida favorita (cítricos, tropical, nopal con piña) o combinarse como licuado con leche o sustitutos (cocoa, vainilla y fresa), para aportar aminoácidos esenciales y colágeno hidrolizado a tu organismo y fortalecer huesos y ligamentos para que protejas tu cuerpo mientras lo activas.

Recuerda siempre tomarte unos minutos para calentar tus músculos y estirarlos antes de comenzar y después de realizar tu actividad física preferida, sobre todo si es intensa, darte un espacio para relajarte. Así evitarás lesiones.

Es importante mencionar que aunque resulta paradójico saber que la actividad física es buena para mantener la salud los hábitos sedentarios predominan. ¿Por qué sucede esto? Estudios realizados en la población mexicana por el Módulo de Práctica Deportiva y Ejercicio Físico (MOPRADEF), revelan que de entre las causas más comunes para no realizar o haber dejado de hacer algún tipo de práctica físico-deportiva están: la falta de tiempo y el cansancio provocado por las largas jornadas de trabajo. Además, estas dos razones son señaladas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como los más grandes mitos sobre la actividad física.

Con información de la Línea Bienestar Duché