Te has preguntado, ¿por qué ascendieron a tu compañero de trabajo y a ti no? o ¿cómo es que los resultados de tu trabajo pasan por alto? La respuesta es que ser bueno en lo que haces no es suficiente para tener éxito, hay más fuerzas en juego.

Jane Choi, a través del ensayo publicado en 99u, “Por qué algunas personas son promovidas (y otras no)”, explica que un buen trabajo no necesariamente habla por sí mismo, es un error asumir que las demás personas, compañeros de trabajo y jefes, saben lo que haces si no lo dices.

De acuerdo con Jeffrey Pfeffer, “la visibilidad es la clave vital para convertirse en el tipo de persona que recibe promociones, aumentos y acceso a oportunidades”.

La fórmula para el éxito es simple: “Hacer grandes cosas, decirle a la gente”, piensa que la mitad de tu trabajo es ser productivo y la otra mitad es comunicar tus logros. Ir un paso adelante requiere que los demás noten tu trabajo, si mantienes un perfil bajo será más difícil ubicarte.

Pero no olvides que es importante cómo compartir tus logros. A continuación cuatro tácticas de Jane Choi para aumentar tu visibilidad:

1. Envía un correo electrónico simple.
Cada viernes, envía un correo electrónico a tu jefe con una descripción breve de lo que conseguiste en la semana. Más allá de ser un acto de autopromoción será una actualización informativa ordinaria. Si piensas que cada viernes es un plazo muy corto, puedes hacerlo cada dos semanas o cada mes.

2. No termines la semana sin nada.
Mejora tu impacto y visibilidad. Trabaja en cosas que se puedan mostrar, cuando tu trabajo está expuesto al público puedes demostrar lo que eres capaz de hacer. Por ejemplo, la naturaleza del trabajo del conocimiento hace difícil ver los frutos de tu desempeño, elige un proyecto más impactante, trabaja en algún rubro que te permita tratar directamente con los clientes, transforma tu experiencia en el área en una presentación o guía.

3. Pide ayuda y retroalimentación.
Pedir ayuda no te hace parecer menos competente, es parte de mejorar tu trabajo, demuestra que te preocupas lo suficiente como para ser proactivo en el aprendizaje y la solución de problemas.

4. Trabaja donde de la gente pueda verte.

Hacerte visible puede requerir que salgas de tu oficina, que hables con las personas, pero no es el único medio. Escribe un libro, inicia un blog, trabaja en un proyecto paralelo, colabora con personas fuera del trabajo, participa en conferencias, levanta la mano para nuevos proyectos.

En resumen, “dile a la gente lo que has hecho, lo que estás haciendo, por qué es importante y cómo lo hiciste”.