Cada vez con más frecuencia me queda clara esta parte oscura, desconocida, al parecer poco real que tenemos todos los seres humanos, esto que en psicoanálisis llamamos: inconsciente. Esta parte del ser, del cerebro, de la psicología que pareciera no tener lugar pero que en realidad nos domina y nos dirige cada segundo de nuestras vidas.

Es fácil pensar que como estamos veinticuatro por siete con nosotras mismas, lo sabemos todo, sabemos lo que nos gusta, lo que no, lo que queremos; pareciera que nos conocemos como “la palma de nuestra mano” pero ¿qué pasa si existe algo más grande dentro de nosotras que de hecho no está a la vista?

Alguna vez te has preguntado realmente ¿por qué te hace llorar, lo que te hace llorar?, ¿porque has tomado las decisiones que has tomado? ¿Quién eres, para dónde vas y porqué te gustaría ir para allá?

La realidad es que lo que en general alcanzamos a mirar es la capa de la capa de la capa que cubre a un inconsciente guardado como el mejor de los secretos. Somos un chip con almacenaje infinito que ha guardado cada una de nuestras experiencias vividas desde el día que estuvimos dentro de nuestra madre, recuerdos sensoriales e interpretaciones únicas de aquellas vivencias, huellas que se mantienen intactas dentro de nosotras, marcas genuinas que nos acompañan día con día de manera velada.

¿Qué sería de nosotros como personas si pudiéramos recordar absolutamente todo de nuestra vida, con imágenes y sensaciones día con día? ¿Podríamos vivir? Pero… y ¿qué pasa si no recordamos nada?.

Estoy segura que aún hoy en día puede ser que dudes si este concepto existe dentro de ti y por eso, te invito a pensar en cada una de tus relaciones y de las experiencias desde que tenías 3 o 4 años, acercarte a tus sentimientos, a conectarte contigo con la mayor cantidad de momentos que guardas dentro, a interpretar tus sueños uno por uno y a tratar de relacionarlo con tu presente, lo que te está pasando hoy, parece algo sencillo y algo que pensamos incluso que hacemos diario pero ¿con qué grado de consciencia lo estamos ejerciendo cuando pensamos que lo hacemos?

Difícil de creer que tenemos tan poco control de nosotras mismas y tan poco acceso a esta información, tan poca consciencia de lo que guardamos y tan poca capacidad para soportar todos los recuerdos y los sentimientos que hemos vivido. Sin embargo, esto aparece cada vez que hablamos, discutimos, nos enojamos, decidimos, actuamos, soñamos, nos enamoramos, etcétera.

Sé que nunca podremos descifrar todo lo que guardamos pero qué importante conocer lo más que podamos para mirarnos realmente.
Anímate a conocer lo que está guardado dentro de ti que no sabes que te domina, avanzar en consciencia te ayudará a tener mayor control, no sólo la fantasía del control.

Te invito a traer tu inconsciente a lo consciente.

Directora del Centro de Análisis Psicológico

Tel. Consultorio 5440-2821