Porque cada día somos un día más viejos, más vale prevenir y estar preparados para cada etapa de la vida.


Cuando estamos jóvenes, la idea del envejecimiento es algo que está lejos de nuestra mente. Pero al pasar el tiempo y acumularse el envejecimiento, con frecuencia pensamos, “cómo hubiera querido cuidarme mejor”.

Por eso aunque durante la juventud sea preferible no pensar en ello, es buena idea prestar atención a nuestra alimentación y hábitos de ejercicio que se establecen desde joven, porque entre más tiempo se practiquen hábitos físicos y de alimentación saludable, mayor será la probabilidad de envejecer saludablemente.

Para ayudarte con este tema, Susan Bowerman, Directora de Capacitación sobre la Nutrición de Herbalife, indica cuatro aspectos importantes que se deben cuidar para que las probabilidades de envejecer de manera saludable sean mayores:

Alimentación: Es uno de los comportamientos que podemos practicar varias veces al día, esto significa que toda comida o merienda ofrece la oportunidad de reforzar tus hábitos de dieta saludable, tal como practicar el control de porción y optar por alimentos ricos en nutrientes. Cada vez que optamos por los alimentos adecuados, establecemos firmemente los hábitos que perdurarán a lo largo de nuestra vida.

Mantenimiento de huesos saludables con la edad: Los huesos fuertes y saludables se desarrollan en la adolescencia. Es por eso que, la máxima capacidad para almacenar el calcio en los huesos es a la edad de los 30, un período crucial donde puedes maximizar la densidad ósea. Así que obtén suficiente calcio en tu dieta (cerca de 1000 mg al día) y participa con regularidad en ejercicios de levantamiento de pesa, los cuales son igual de importantes para el desarrollo de masa muscular, y son dos de las mejores cosas que puedes hacer cuando estás joven para asegurar una salud ósea. Pero, eso no significa que has perdido todo al envejecer. La actividad de levantamiento de peso mantiene los huesos fuertes, y el consumo adecuado de calcio todos los días (se necesita un aumento de cerca de 1200 mg al día después de los 50) puede ayudarte a reducir la cantidad necesaria para reunir las necesidades de almacenamiento de los huesos.

Masa muscular y el peso saludable con la edad: Puedes realizar el desarrollo de masa muscular a cualquier edad, pero, cuando estableces hábitos adecuados a una edad temprana, al incluir un consumo de proteína adecuada y participación en ejercicios de resistencia, tendrás mayor probabilidad de continuar estos hábitos por el resto de tu vida. Y, ya que la masa corporal magra determina, en gran parte, tu tasa metabólica en reposo, el desarrollo de masa muscular es una de las mejores defensas que tienes contra la “obesidad progresiva”: pequeños aumentos lentos en tu grasa corporal y peso con la edad.

Piel saludable con la edad: La comida que consumes y la manera de cómo cuidas de tu piel cuando estás joven puede afectar la apariencia de la piel con la edad. La piel depende de la proteína para producir estructuras de apoyo en la piel y suficiente líquidos para ayudar a prevenir la resequedad. Y el inicio del hábito de limpieza, humectante y el uso regular de bloqueador solar cuando estás joven pueden ayudarte a mantener una complexión saludable con la edad. El daño de la piel que sucede cuando estás joven no podría ser notorio sino hasta décadas después, por lo que tu mejor defensa es tener el hábito de cuidar mejor de la piel desde ahora.